Actualidad Macroeconómica
Tendencias del comercio global 2018 - Enero 2018
En contraste con los riesgos políticos y económicos en torno a la aplicación de medidas proteccionistas en los grandes países del mundo, el comercio mundial se recuperó en 2017 gracias a las importaciones de Asia y Norteamérica. Estas son las tendencias asociadas al crecimiento del comercio en 2018:
1. Crecimiento global. El Fondo Monetario Internacional presentó esta semana su proyección de crecimiento para la economía mundial, que aumenta de 3,7% inicialmente estimado a 3,9% en 2018 y 2019, y pronostica que 2017 cerró en 3,7%[1]. Esta mejora obedece a los impactos que causaría en la inversión la reducción de los impuestos en este país, que redujo el impuesto a la renta de 35% a 21% y redujo también el impuesto a la repatriación de capitales. No obstante, la entidad afirma que de todas formas se espera un mayor déficit fiscal por estas medidas y que "la naturaleza temporal de algunas provisiones" en el paquete pesen sobre el crecimiento a partir de 2022 en adelante, compensando algunas de las ganancias.
Por el momento, un aumento de la inversión beneficia la economía global vía mayor demanda, precios del petróleo y las exportaciones en su conjunto. La mejora del comercio beneficia a América del Sur que, aunque repuntó en 2017, había registrado en los últimos dos años la dinámica exportadora más débil entre los diferentes grupos de países por cuenta de la importante dependencia de las materias primas.
Por el lado de la demanda, además de la recuperación de las importaciones de Asia y EU en los últimos años y las cifras de la OMC revelan una tendencia consistente en el aumento de las importaciones de la zona del euro.

Fuente: extractado del informe de perspectivas mundiales del comercio, OMC[2]
2. Comportamiento del dólar. La apreciación del dólar frente al resto de monedas del mundo es una tendencia que se ha venido consolidando desde el inicio de 2017. En el caso del euro, mientras en febrero de 2017 se cotizaba en 1,04 por dólar, esta cifra ha crecido hasta alcanzar 1,23 euros en la segunda semana de enero de 2018, para una devaluación anual del 15,3%.

3. Política monetaria. Otro de los riesgos es el asociado al endurecimiento de la política monetaria a nivel global, manifiesto en el alza de las tasas de interés, pues si Estados Unidos decide aumentar sus tipos de interés el dólar continuará su proceso de revaluación. El banco central europeo mantiene la política de estímulos, a la espera de una recuperación mayor en la zona euro.
4. Precios de las materias primas. La evolución pausada en la recuperación de los precios de las materias primas también es un factor con incidencia en el comercio global, pues no hay estímulos suficientes para producir y exportar o en los flujos en dólares que no son tan elevados en tanto representan precios bajos.
5. Consolidación de medidas proteccionistas. La negociación del tratado entre México, Canadá y Estados Unidos y la evolución del Brexit marcarán las tendencias del comercio hacia el futuro, procesos que pueden verse acelerados por la necesidad de Estados Unidos de compensar el mayor déficit fiscal generado por la reducción de impuestos con mayores aranceles.
La organización mundial de comercio estima que el comercio global cerró 2017 con un aumento del 3,6%, cifra superior al 1,6% de 2016. Las perspectivas para 2018 son también de crecimiento dinámico, pero la proyección es menor a la registrada para 2017 por la base de comparación entre los años y el efecto de los factores anteriormente señalados.
[1] https://www.weforum.org/agenda/2018/01/embargoed-this-is-how-much-the-global-economy-will-grow-in-2018/
[2] https://www.wto.org/spanish/news_s/pres17_s/pr800_s.htm
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El PIB del tercer trimestre por componentes de la demanda: ¿toma ritmo la recuperación?
El PIB del tercer trimestre por componentes de la demanda: ¿toma ritmo la recuperación?
Las cifras del PIB del tercer trimestre de 2017 muestran un mejor desempeño de la economía, con un crecimiento del 2% anual frente al 1,5% en el año corrido enero-septiembre 2017/2016. Se observaron mejores crecimientos en las exportaciones y el consumo del gobierno y un comportamiento estable del consumo de los hogares.
Los resultados muestran que la dinámica de la economía durante 2017 registra un crecimiento estable entre 1 y 2%, sin mostrar una mayor desaceleración pero con tasas menores a los promedios históricos del 4% anual.

Fuente: DANE, Cálculos EA
Tercer trimestre vs agregado del año
En el balance del año y en el tercer trimestre el consumo de los hogares fue el de mayor contribución al crecimiento por su enorme participación en la demanda total de la economía y gracias a que mantuvo su crecimiento en el tercer trimestre en 1,7%, una tasa que fue mayor al promedio del año del 1,6%.

Fuente: DANE, Cálculos EA
Las exportaciones fueron el segundo segmento con mayor contribución al crecimiento, al registrar un crecimiento del 4,5% en el tercer trimestre frente al descenso del 0,6% en el promedio del año. La recuperación de los precios internacionales del petróleo, el oro y el cobre, el mayor volumen y mejor precio del café durante el año y la mejora en los volúmenes de exportación de cárnicos, frutas, flores, palma y productos de la industria de aceites y grasas, productos de hierro y acero, químicos, molinería, leche, azúcar, maquinaria eléctrica, entre otros productos explican la recuperación.
El consumo del gobierno fue el tercer sector en contribución al crecimiento, con un aumento de 3,9% en el tercer trimestre frente al 3,5% del promedio del año. Finalmente, la formación bruta de capital fijo mantuvo en el tercer trimestre un crecimiento similar al del promedio del año, que fue positivo aunque mostró un crecimiento menor al de los demás componentes de la demanda.
El tercer trimestre frente a los trimestres anteriores
Si se comparan con el primero y el segundo trimestre, los resultados del PIB por el lado de la demanda revelan que las variables de gran peso en como el consumo de los hogares mantuvieron tasas positivas de crecimiento del 1,7%, mientras el consumo del gobierno fue mayor al de los dos trimestres anteriores, 3,9% y el que continúa registrando las tasas más altas de crecimiento entre los segmentos de demanda en el agregado del año.
Comparada con el segundo trimestre, cuando registró un crecimiento del 1%, la formación de capital registró una desaceleración, al crecer 0,2%, manteniendo de todas formas una cifra positiva.
Las importaciones registraron un crecimiento menor al del segundo trimestre por cuenta de la menor dinámica de la industria, pero las exportaciones mostraron el mejor resultado del tercer trimestre de todas las variables, al pasar de tasas negativas en los dos primeros trimestres a un crecimiento del 4,5% anual en el tercer trimestre.
Perspectivas
Nuestra proyección de crecimiento de la economía colombiana al cierre de 2017 es del 1,8%, por lo que para alcanzar esta cifra el PIB tendría que registrar en el último trimestre un crecimiento del 2,6%. Si la recuperación del consumo y las exportaciones se consolida ayudará a impulsar los resultados del comercio y la industria permitiendo alcanzar esta meta.
Para 2018 nuestra proyección de crecimiento estaría entre 1,8% y 2,2%, pues si bien el favorable comportamiento de la inflación permitirá continuar con la política de reducción de tasas de interés dando un impulso importante al crecimiento, mantener el ritmo de la demanda de los hogares será determinante para impulsar la mejora en las ventas de bienes de consumo y durables.
Sectores que habían explicado la dinámica de la economía en los últimos años como la construcción y el consumo del gobierno tendrán ajustarse registrando menores niveles de crecimiento. A favor de la recuperación está la consolidación del crecimiento de las exportaciones, así como la dinámica que continuarán mostrando sectores como las obras civiles, el turismo y con tasas mas moderadas el sector agropecuario.
Recuperación global: gana estabilidad, pero sigue a prueba
Recuperación global: gana estabilidad, pero sigue a prueba
Las cifras publicadas por el FMI en la segunda semana de octubre revelan que en el primer semestre de 2017 los indicadores de desempeño de la economía mundial fueron mejores a los proyectados por los analistas lo que se reflejó en las proyecciones para el cierre de 2017 y la proyección 2018[1].
Estos resultados se registran gracias a la moderación de las tensiones financieras y de las expectativas en torno al cierre del comercio mundial y se manifestaron en la baja volatilidad en los mercados financieros y el repunte importante del comercio mundial. Se presentan los principales resultados y proyecciones de este informe por variables y países.
Crecimiento, inflación, tasas de interés
Crecimiento. Se espera que la economía mundial crezca 3,6% en 2017 cuatro puntos superior al 3,2% de 2016. La mayor demanda de China por importaciones y la recuperación de las economías de Estados Unidos y la Zona del Euro explican este repunte.

Fuente: Informe FMI, octubre 2017
El informe señala que varias economías reportaron en 2017 crecimientos superiores a los proyectados inicialmente aunque en el agregado de la economía global el crecimiento se mantiene menor al potencial y se cuenta con margen para la recuperación cíclica.
El mercado de valores muestra una evolución positiva en los Estados Unidos por cuenta de las mejores expectativas de utilidad de las empresas y en América Latina también crece, aunque a menor ritmo que en otros países emergentes.

Fuente: Elaboración EA con base en cifras Banco Mundial. Corresponde al 80% del PIB global, representado en los 20 países con mayor participación.
En 2018 la proyección de crecimiento para la economía global es del 3,7% un resultado mejor al de 2017 y que se sustenta en la recuperación de Estados Unidos, que pasará de cerrar 2017 con 2,2% a crecer 2,3% en 2018, las tasas mejores y elevadas de las economías emergentes distintas de China y la recuperación de América Latina.
Para la Zona del Euro la proyección de crecimiento en 2018 es del 1,9% mientras la para la economía China es de 6,5%. En ambos casos las cifras son menores a las que se registrarían al cierre de 2017 y se explican por la lenta dinámica de la inversión global, el reacomodamiento de las condiciones financieras y el menor crecimiento de China.
De las proyecciones se destaca la contribución positiva que tendrán al crecimiento global los países emergentes distintos de China, con una proyección de crecimiento del 4,6% en 2017 y 4,9% en 2018, por cuenta del mejor desempeño de Corea, Singapur, India, Indonesia, Filipinas y de los países árabes exportadores e importadores de petróleo.
América Latina registrará una recuperación al pasar de un crecimiento de 1,2% estimado en 2017 a 1,9% en 2018. La economía colombiana continuará mostrando tasas superiores a los promedios de la región si en 2018 crece el 2,8% estimado por el FMI. Con tendencia positiva en 2018 se observan también Chile, Perú y Paraguay.
Inflación. El informe destaca que a nivel global no se registran aún fuertes presiones inflacionarias y se proyecta una inflación en 2017 del 1,7%, superior al 0,8% de 2016. Esta variable no es por el momento un factor de presión, aunque su crecimiento lento también indica que el ritmo de la recuperación de la demanda global no es tan fuerte.
Además de los factores de demanda el menor crecimiento de la inflación en el último año se explica por el bajo precio del petróleo y el crecimiento pausado de los precios de los alimentos, una tendencia que se constata cuando se observan los indicadores de precios internacionales.
Para los años venideros, los niveles de inflación en el conjunto de la economía mundial serían mayores a los de los años anteriores y se mantendrían con crecimientos modestos mientras los precios del petróleo se mantengan bajos.
Mientras en las economías avanzadas la demanda contribuirá al crecimiento de los precios, tendencia que en este grupo de países es favorable, mientras en América Latina los precios crecen cada vez menos contribuyendo a la recuperación del ingreso real y la demanda.
Tipo de cambio. La apreciación del dólar frente a buena parte de monedas del mundo es una tendencia presente en los últimos años y podría continuar si las tasas de interés en este país continúan aumentando, una tendencia a la que se le asigna la mayor probabilidad.
En algunos países de América Latina el efecto de la devaluación sobre los costos de producción y el ingreso se ha incorporado y teniendo en cuenta que las tasas de cambio real se mantienen elevadas ya comienzan a recogerse los beneficios en términos de exportaciones. Por la fuerte devaluación que se registró en 2016 en México el tipo de cambio ha registrado un proceso de revaluación en 2017, mientras en Brasil se mantiene devaluado y Colombia está en niveles similares a los de 2016, con una ligera revaluación.
Tasas de interés, mercados financieros. En general las expectativas en torno las tasas de interés en los Estados Unidos, la Zona del Euro y Reino Unido son al alza, pero con cambios más moderados o más pausados en el tiempo. El informe prevé unos mercados financieros sin grandes volatilidades, en tanto el alza más lenta de la tasa de interés estaría compensada por una mayor inversión en los mercados de acciones y deuda, generando una “recuperación del apetito de riesgo”.
Aunque los avances en la reforma fiscal en Estados Unidos han mostrado tiempos más largos para concretarse, el FMI destaca que se observa una baja volatilidad en los mercados financieros. Ha bajado el rendimiento de los bonos del Tesoro de EU, indicando que los costos de la deuda no han crecido. Se observa un crecimiento en los mercados de valores (renta variable) en las economías avanzadas y América Latina, en un contexto en el que las utilidades de las empresas se recuperan, la confianza de los consumidores se fortalece y los datos macro son más favorables.
En los mercados emergentes las condiciones financieras son en general favorables a un repunte de la actividad económica, por cuenta de “menores tasas de interés a largo plazo de los bonos excepto en China y los diferenciales del EMBI han retrocedido ligeramente”.
Comercio exterior. En contraste con las precarias perspectivas de crecimiento al comienzo del año, el comercio mundial respondió a la mayor demanda de importaciones desde China y se proyecta cierre el 2017 con un aumento del 4%, mejor que el 2,4% de 2016, cifra que fue la menor desde 2009.
Aunque los resultados de las elecciones a lo largo de 2017 alrededor del mundo han moderado las perspectivas de apoyo a iniciativas de cierre de las economías al comercio exterior, el informe señala que el riesgo persiste y que si se consolida generaría “una corrección en la valoración de los activos y mayor volatilidad en los mercados financieros que actualmente se encuentra en niveles muy bajos” ”dos circunstancias que tienen impactos en la confianza de los consumidores y el gasto”. Entre los factores positivos está la consolidación de la demanda en las economías avanzadas y se proyecta que este ímpetu sería más duradero de lo esperado en respuesta a una mayor confianza de consumidores y empresas.
Materias primas.El informe proyecta que los precios de las materias primas se mantengan superiores a los de 2016, por cuenta de la demanda china de metales, la menor oferta de alimentos y un repunte general en la demanda mundial. Sin embargo, en los siguientes años la recuperación de los precios de las materias primas será lenta por cuenta de una proyección a la baja en los precios de los alimentos y un crecimiento más bien leve de los energéticos.
Temas fiscales. En 2018 se proyecta un “endurecimiento moderado de la política fiscal” en las economías avanzadas por cuenta del Japón, Reino Unido y Estados Unidos en menor medida, estando generado por los recortes del impuesto sobre la renta de las personas y de las empresas que estaban previstos entonces, mientras en las economías emergentes y en desarrollo el FMI pronostica que esta política sería más bien neutral tanto en 2017 como en 2018”.
América Latina, Estados Unidos, Zona Euro, China
América Latina. Las economías de América Latina registran un mayor crecimiento en 2017 (1,2%) y 2018 (1,9%), recuperándose del fuerte ajuste de 2015-2016 aunque en el agregado de la región el crecimiento del PIB aún sería menor al promedio de la economía global. Algunas pasaron en 2017 de negativo a positivo y de todas formas tendrán en 2018 tasas mejores que las registradas en los últimos tres años.
En América Latina las tasas de interés se vienen reduciendo en buena parte de las economías lo que favorece la recuperación de la demanda en estos países y en consecuencia las exportaciones. La devaluación tuvo fuertes efectos sobre los precios y los costos de las empresas en 2016 pero en 2017 los precios de los alimentos bajaron y el impacto del dólar fue asimilado. Después de ocho trimestres de caída Brasil retomó el crecimiento positivo al inicio de 2017 y en México el crecimiento también cobró impulso.
Para el caso de Colombia el FMI proyecta un crecimiento de 1,7% en 2017 y en la medida que la economía continúa adaptándose a la contracción de ingreso fiscal y anticipa que en el mediano plazo se recuperará la tasa de crecimiento del 3,5% por cuenta de los estímulos a la inversión en términos tributarios y el proceso de paz.
Los flujos de capital a las economías de mercados emergentes continúan recuperándose. El panorama para los países exportadores de materias primas es positivo para los años siguientes por la recuperación de los precios, aunque la dinámica de la recuperación estará mediada por procesos de ajuste fiscal y externo, una circunstancia que podría hacer más lento lograr indicadores similares a los de años anteriores.
China. La economía China mantiene una política expansiva que se expresa en aumentos de la inversión pública para alcanzar la meta de duplicar el PIB real entre 2010 y 2020. Esta política, de acuerdo con el informe del FMI está postergando lo más posible los estímulos fiscales, impulsando la demanda interna y mundial pero con efecto en el endeudamiento del país y sus condiciones fiscales. Con todo, respecto a los informes de meses anteriores, el informe del fondo anticipa una menor volatilidad en los mercados financieros y los tipos de interés globales, dando mayor margen para continuar con los estímulos fiscales en el este país.
En cuanto a este país señala este organismo la importancia de realizar esfuerzos para limitar la expansión del crédito para reducir el riesgo de una desaceleración aguda del crecimiento en años posteriores. Una desaceleración que se generaría si se concretan objetivos de cerrar economías demandantes de sus exportaciones, o si se produce una salida de capitales ante un incremento más frecuente o más fuerte de las tasas de interés de Estados Unidos.
Estados Unidos. La proyección de crecimiento del FMI para Estados Unidos es de 2.2% en 2017 y de 2,3% en 2018, cifras superiores al crecimiento potencial, estimado en 1,8%. La proyección de 2017 mejora por cuenta de los mejores indicadores registrados y la mayor inversión en el sector energético. La capacidad ociosa va reduciéndose, los mercados de valores registran un desempeño y rentabilidad favorables y se observa un buen crecimiento de la demanda.
Las proyecciones de crecimiento en 2018 dan cuenta del que a pesar de contar con un ritmo más lento del esperado en concretar las reformas fiscales (que preveían recortes de impuestos para personas y empresas), los indicadores de los últimos meses han venido mostrando buenas condiciones financieras y mejora en los indicadores de confianza de consumidores y empresas. No obstante, en el mediano plazo se mantiene la incertidumbre sobre la evolución de políticas regulatorias y fiscales y el impacto sobre el crecimiento si se imponen restricciones al comercio internacional.
Zona Euro. La proyección de crecimiento para la Eurozona en 2017 se estima en 2,1% y en 1,9% para el 2018, proyecciones que fueron elevadas por cuenta de la recuperación del comercio exterior, el mayor dinamismo de la demanda interna en algunas de sus economías y la reducción del riesgo político interno.
Las proyecciones de 2018 no son más optimistas para esta región porque “el crecimiento se ve frenado por la debilidad de la productividad, factores demográficos desfavorables y en algunos países un sobreendeudamiento público y privado”. En términos de las variables macro se espera una recuperación de la inflación por cuenta del mayor costo de la energía y la mayor demanda interna, así como un aumento el superávit comercial por cuenta de las mayores exportaciones.
Perspectivas
El informe señala que entre los riesgos de la economía mundial en los años venideros están las dificultades para la evolución de las políticas regulatoria y fiscal en Estados Unidos, la posible adopción de restricciones al comercio internacional y la negociación del Reino Unido y la UE después del brexit.
Los efectos de la normalización de la política monetaria de los Estados Unidos (alza en las tasas de interés), indican una recuperación de la demanda de este país que redunda en mayores importaciones de sus socios comerciales, pero también son un riesgo en términos de su impacto en una apreciación del dólar, generando mayor devaluación en el resto de economías y encareciendo sus deudas en moneda local.
Los bajos aumentos en la productividad derivados del crecimiento lento del PIB y la inversión se reflejan en un menor aumento de salario nominal y del empleo. De esta forma, aumentar la utilización de la capacidad instalada, mejorar los coeficientes de dependencia poblacional en los países avanzados y mitigar el efecto de las alzas en las tasas de interés sobre los costos de la deuda pública, el tipo de cambio y el consumo son algunos de los objetivos que contribuyen a mejorar el nivel de vida de las personas a medida que aumenta la renta nacional.
En los aspectos financieros, el informe identifica riesgos con impacto en el crecimiento global: constricción de las condiciones financieras mundiales, riesgos de vuelco de los flujos de capital, dificultades en bancos de zona del euro y la desregulación financiera.
La distensión monetaria (no alza en tipos de interés) en la Zona Euro puede estimular un crecimiento del endeudamiento excesivo o la búsqueda de opciones de rendimiento de mayor riesgo en medio de tasas de interés muy bajas.
Estas decisiones tienen impacto en la inversión del mercado de bonos y otros sectores distintos al energético que, de acuerdo con el documento, aumentan los riesgos crediticios, para llamar la atención sobre la necesidad de mantener las políticas que a nivel de las economías desarrolladas se realizan para mantener la solidez y salud que estén ganando los sistemas bancarios después de la crisis de 2008.
[1] Fondo Monetario Internacional, Perspectivas de la economía mundial, Octubre de 2017.
Inversión: cambio de tendencia?
Inversión: cambio de tendencia?
En el primer semestre de 2017 la formación de capital fijo, variable que da cuenta de la evolución de la inversión en Colombia, registró un crecimiento del 0,2% y de 1,1% en el segundo trimestre, recuperando la tendencia positiva después de siete trimestres de ajuste. El crecimiento se observó en cuatro de los seis grupos de inversión, contribuyendo a la dinámica de crecimiento del PIB.

Fuente: DANE, Cálculos EA
De los seis grupos de inversión que componen este indicador, las obras civiles tuvieron la mayor contribución al crecimiento, con un aumento del 5,3% en el semestre y del 6,9% en el segundo trimestre. Este rubro es el de mayor contribución al crecimiento, con un aporte del 35% al total de la formación de capital de la economía en 2017.

Fuente: DANE, Cálculos EA
En segundo lugar está el sector agropecuario, que registró un crecimiento del 3,7% anual en la inversión en el primer semestre y el sector servicios, con un aumento del 2,1%, dos sectores que tienen por el momento una participación pequeña en la formación de capital con el 3,3% del total.
Maquinaria y equipo registró un repunte en el crecimiento en el segundo semestre, con un 2,8% después de 8 trimestres de descenso. Este sector aportó el 27% del total de la inversión, por lo que su crecimiento contribuye al repunte de esta variable en forma importante. Otro segmento con una recuperación importante es el de equipo de transporte, el cual también completaba siete trimestres de descenso y en 2017 tuvo un cierre de semestre positivo del 3,4% anual.
La recuperación no fue mayor en la inversión por cuenta del comportamiento de la inversión del sector de construcción de edificaciones, que se redujo en 7,7% en el semestre, por cuenta del momento del ciclo que vive este sector.
En lo que resta del presente año y los venideros se consolidará la ejecución de las obras de infraestructura diseñadas y contratadas en la primera parte de la década, lo que se reflejará en la mayor inversión en maquinaria, terrenos y construcciones de diferente tipo. Este impulso sumado a los estímulos asociados a la reducción de la tasa de interés y la buena dinámica que recobran las exportaciones podría mantener el crecimiento de la inversión en los años venideros.
Coyuntura económica global: cuál es el ritmo de la recuperación?
Coyuntura económica global: cuál es el ritmo de la recuperación?
Las cifras recientes del desempeño económico global muestran una recuperación con matices y desafíos que debe superar para consolidarse en los años venideros.
China y Estados Unidos jalonan la recuperación de la economía global.Aunque China registra una dinámica menor a la de los años previos a la crisis, el crecimiento de su economía se mantiene superior al promedio mundial y se refleja en una mayor demanda por importaciones: las cifras del comercio exterior muestran que ha mejorado sus compras externas favoreciendo los países de la Zona Euro y en menor medida de los mercados emergentes. Este resultado ha permitido la recuperación pausada de los mercados de materias primas y una mejor dinámica en las ventas de los bienes manufacturados de las economías desarrolladas.
Estados Unidos reporta un 2017 de recuperación con un crecimiento del PIB de 1,2% en el primer trimestre y del 2,6% en el segundo trimestre, cifras que anticipan que el crecimiento en 2017 sería superior al 1,6% que registró en 2016. El FMI proyecta para esta economía un crecimiento de 2,1% al cierre de este año.

Fuente: Elaboración EA con base en FMI
En cuanto a la Zona Euro, aunque los datos trimestrales que se van conociendo registran una dinámica positiva en el producto y la demanda, el BCE se mantiene aún prudente en la política de tasas de interés pues las metas de inflación (se espera suba) no se cumplen todavía indicando que el consumo aún no adquiere una dinámica tan fuerte. El FMI proyecta un crecimiento del 1,9% en 2017 y del 1,7% en 2018.
Matices
A pesar de los vientos de cierre de las economías, el comercio mundial se recupera. La recuperación de la dinámica de la economía mundial y la devaluación de monedas como el Euro se ha reflejado en un repunte del comercio internacional, una actividad que ha vivido un período de incertidumbre por las consecuencias de la crisis de 2008 y el desafío que plantean las negociaciones del Nafta y el Brexit. Pero contra todo pronóstico, las exportaciones mundiales se recuperaron durante todo 2016 y en 2017 han mostrado tasas positivas.

Fuente: Elaboración EA con base en FMI
Sin embargo, los precios de los commodities aún no consolidan su recuperación. Las cifras de precios internacionales de los productos básicos, muestran que los commodities, que habían comenzado a mostrar tasas positivas y crecientes desde el último trimestre de 2016, no mantuvieron esta tendencia desde el segundo trimestre del 2017.

Fuente: Elaboración EA con base en cifras Indexmundi
De todas formas, si se observan los precios en el primer semestre de 2017 frente al mismo período de 2016 y 2015, estos son superiores en todos los grupos de productos como los combustibles, los insumos agrícolas, los alimentos y las materias primas para la industria. Una recuperación de todas formas tímida que no permite compensar las fuertes caídas de los últimos dos años.

Fuente: Elaboración EA con base en cifras Indexmundi
En el sector agropecuario, por ejemplo, se observa la recuperación en los precios pero buenas expectativas de cosechas, que pueden ser superiores al lento crecimiento de la demanda mundial, una tendencia que se observa a nivel global y también local. Las expectativas de demanda podrían estar siendo superiores a lo que están mostrando las cifras lo que puede estar haciendo más lenta la dinámica de los precios internacionales.
En tanto los precios de las materias primas no se recuperan totalmente, el crecimiento de América Latina va lento. La región vivió un periodo de auge entre 2011 y 2013, con un rápido ajuste entre 2014 y 2016. Para el cierre de 2017 el FMI estima un crecimiento del PIB del 1% para el 2018 del 1,9%, un ritmo menor al del promedio de la economía mundial y que está asociado al ajuste que están llevando los diversos países frente a la crisis del petróleo.

Fuente: Elaboración EA con base en FMI
Colombia registró en la primera parte de la década uno de los crecimientos más destacados de la región, por encima del promedio de la economía mundial y de América Latina. Sin embargo, el choque de los precios del petróleo hizo que el país no pudiera mantener estas tasas superiores al promedio mundial aunque ha podido mantener una tasa mejor a la proyectada para la región: Economía Aplicada proyecta que el PIB crecerá 1,8% en 2017 y 2018.
Riesgos
El primero de los riesgos que se perciben es el asociado a la manera en que el crecimiento de la economía China se mantiene. De acuerdo con el informe del FMI de perspectivas de la economía mundial de abril pasado, China tiene una dependencia financiera en los mercados internacionales y enfrenta diferentes disyuntivas en el manejo económico, pues continúa soportando el crecimiento con mayor gasto público y expansión del crédito, aplazando la aplicación de medidas asociadas al ajuste fiscal, lo cual mantiene la recuperación actual e impulsa la economía mundial pero genera riesgos frente al futuro del crecimiento de este país al incrementar la deuda del país y un posible ajuste fuerte que impactaría la dinámica global.
Un segundo riesgo es el asociado a los efectos que pueda traer la normalización de la política monetaria en Estados Unidos. Esta normalización (aumento tasas de interés en Estados Unidos) traerá como consecuencia un mayor flujo de capitales hacia esta economía y una menor disponibilidad de los mismos para las economías emergentes, generando alzas en tasas de interés en este país y otros para buscar atraer capital pero desacelerando la actividad económica interna y encareciendo el crédito externo.
Desde finales de 2015 la economía mundial comenzó a mostrar señales de recuperación de los impactos de la crisis del año 2008, con un primer momento asociado a crecimiento de los Estados Unidos y que se manifestó con el inicio de un ciclo de alza de las tasas de interés después de seis años en niveles cercanos a cero. Este cambio tuvo un efecto importante en los flujos de capital y se pasó de una salida de capitales de esta economía a un ingreso de capitales y de una depreciación del dólar a una apreciación, generando la devaluación de gran parte de las monedas el mundo, entre ellas la colombiana.

Fuente: Elaboración EA con base en cifras Indexmundi
El tercero está asociado a la lenta consolidación de los programas de inversión. Otro de los aspectos que había generado mayores expectativas de crecimiento en la economía mundial era el programa de inversión en infraestructuras de los Estados Unidos anunciado en la campaña y que ha tardado más tiempo en consolidarse. Esta perspectiva había generado optimismo en los análisis y proyecciones sobre el crecimiento global y se ha hecho más lento de lo previsto por que demanda recursos que se conseguirían con una reforma fiscal previa.
Perspectivas
Aunque varias variables de la coyuntura reciente ayudan a la recuperación global, su consolidación depende de varios factores. Varias economías de todos los tamaños enfrentan el desafío del ajuste fiscal, que se ha venido aplazando para mitigar los efectos de la crisis de 2008. Las economías más grandes demandan inversiones en infraestructuras y desarrollo de activos para preservar un desarrollo sostenible, en tanto su ausencia está teniendo impactos en la productividad global y el empleo.
Desafortunadamente el ajuste fiscal y la mayor inversión son variables dependientes y se comportan en direcciones opuestas en el corto plazo, lo que dificulta lograr un mayor ritmo de crecimiento global.
La proyección de crecimiento de la economía mundial para 2017 de acuerdo con el FMI es de 3,5%, un resultado que sería mejor al crecimiento reportado en 2016, del 3,2%. En cuanto a China y la Zona Euro, esta entidad revela un crecimiento superior en 2017 que en 2018, lo que muestra cierta incertidumbre frente al ritmo de recuperación de la demanda.
En 2017 Colombia se beneficia de las tendencias favorables de la economía de Estados Unidos, pues aumenta la demanda por nuestras exportaciones y se beneficia de un tipo de cambio devaluado que permite mitigar los impactos del lento crecimiento de los precios de los commodities. Sin embargo, la evolución de las variables de la economía mundial en el próximo año será vital para impulsar el crecimiento.
Que tan elevada es la deuda externa Colombiana?
Que tan elevada es la deuda externa Colombiana?
En 2016 la deuda externa total de Colombia llegó a los 120.191 millones de dólares, un crecimiento del 8,8% anual respecto al 2015. Como porcentaje del PIB, la deuda externa ha ganado participación al colocarse en 42,5% en 2016 frente al 28% del promedio de esta década. Esta proporción se redujo en el inicio de 2017, registrando un 39,1% en el primer trimestre del año.
El crecimiento de la deuda se observó principalmente en loa últimos dos años, en los que el país recurrió al financiamiento para mitigar los efectos del descenso de los precios del petróleo. Mientras en 2014 la deuda representaba el 26,8% del PIB, en 2015 subió a 37,9% y en 2016 al 42,5%, una proporción que fue mayor tanto en la deuda privada como publica.
Son comparables estas cifras a las de la crisis de los ochenta o el período de finales de los noventa?

Fuente: Cálculos EA con base en cifras Banco de la República
La deuda externa pública representa el 59% de la deuda externa total, concentrada en un 99% en el largo plazo. En 2016 registró un valor de 71.308 millones de dólares, un crecimiento del 7,8%. Aunque el crecimiento de la deuda ha venido siendo cada año menor desde 2015, el PIB ha crecido menos aumentando la proporción de la deuda con respecto al PIB. En contraste, en 2013 y 2014 la deuda externa creció a tasas mayores, pero la economía registraba una dinámica de crecimiento mayor que permitía asumir estos compromisos. Ante la magnitud del choque petrolero, el país se vio obligado a continuar tomando deuda con el objetivo de financiar las necesidades en el corto plazo y a la espera de un mayor crecimiento económico en los años venideros.

Fuente: Cálculos EA con base en cifras Banco de la República
En el Marco Fiscal de Mediano Plazo la estrategia de financiación externa apunta a que el gobierno nacional busca vencimientos anticipados para algunas de las deudas actuales y reformulación de la deuda con nuevas emisiones de bonos y transacciones de UVR a largo plazo, a fin de garantizar menores costos por intereses en los años inmediatos. Adicionalmente espera que los cambios de la reforma tributaria redunden en un mayor recaudo.
La deuda externa privada representa el 41% del total, con un mayor porcentaje concentrado en el corto plazo (29%) que el que registra la pública (1%). A diferencia de la deuda externa pública, en los últimos tres años la deuda externa privada ha crecido más cada año, para llegar en 2016 a los 48.883 millones de dólares, un crecimiento del 10,2%.

Fuente: Elaboración EA con base en cifras Banco de la República
Al crecimiento de la deuda externa también contribuye la devaluación. Las fluctuaciones del tipo de cambio encarecen la deuda en la coyuntura para el sector privado, mientras para el sector público aumentan la carga en pesos de los intereses a pagar en cada período. Es por esto que para mitigar los efectos del precio del dólar en los años venideros el gobierno aspira a reestructurar la composición de la deuda pasando del 65% en pesos que está actualmente a 80%.
Comparación con períodos anteriores
Las cifras de endeudamiento externo traen a colación otros períodos de la economía colombiana donde esta variable fue el centro de atención, con especial recuerdo en los años ochenta y finales de los noventa. La comparación lleva a concluir que estos indicadores que se dan en contextos distintos de crecimiento, costo en tasas y participación de la deuda pública externa.
Las cifras históricas muestran que en los años 80 el endeudamiento externo pasó de 18,4% del PIB en 1980 a 41,3% en 1987, creciendo a una tasa promedio de 14,9% anual[1].
En los siguientes años se redujo al 30% y entre 1993 y 2003 vuelve a crecer como porcentaje del PIB para pasar del 29% al 40% del PIB en 2003, una tasa de crecimiento promedio del 7,6% y donde la devaluación tuvo un efecto importante en el crecimiento de la deuda.
En la presente década el promedio de crecimiento de la deuda ha sido de 12,3%, manteniendo una participación estable en PIB entre 23% y 27% hasta 2014 y un repunte en los dos últimos años hasta el 42% de 2016.
La tasa de interés a la que la deuda ha sido contratada en los últimos años es menor a la de estos períodos considerados, pues en los ochentas la crisis de la deuda mexicana aumentó el costo de financiamiento para toda América Latina y en la década del 2000 el costo del financiamiento se mantuvo entre el 5% y el 7%.
Desde la crisis de 2008 las tasas de la reserva federal de Estados Unidos se han mantenido en niveles históricamente bajos, propiciando un bajo costo del financiamiento para el país, entre el 3% y el 4%. Desde esta perspectiva, se espera que los costos de intereses crezcan a menor ritmo que en los períodos anteriores contribuyendo a que este indicador se estabilice.
La tercera de las características que hacen diferente la situación actual de deuda externa frente a los períodos anteriores es la participación de la deuda pública en el total de la deuda externa. Como se observa en el gráfico, la deuda pública en los años 80 llegó a ser el 86% del total del endeudamiento del país, mientas en los últimos años esta proporción bajó al 60%.

Con el auge petrolero el estado aumentó sus compromisos de inversión en varios frentes, generando expectativas de gasto que son difíciles de corregir en coyunturas como la actual, donde vienen las elecciones. La regla fiscal dio un mayor margen al ajuste para mitigar sus efectos sobre crecimiento, un margen que no existía en años anteriores cuando los ajustes tenían efectos muy fuertes sobre los salarios y la actividad empresarial. En períodos anteriores estaba también el desafío permanente de la inflación, que impulsaba las tasas de interés al alza reforzando los efectos recesivos del ajuste.
Si se compara la situación actual con la de los períodos anteriores, se encuentra que el rápido ajuste de la inflación en 2017 muestra que el país cuenta con la capacidad de mantener esta variable controlada, lo que se suma a unas tasas de interés bajas y una regla fiscal que modera las exigencias del ajuste, tres grandes diferencias. Sin embargo, la regla fiscal enfrentará su primer gran desafío en los próximos años, cuando se verá su efectividad para lograr un ajuste fiscal a niveles menores de gasto, acordes con un precio del petróleo que probablemente no alcanzará en muchos años los récords vistos hasta 2014.
[1] http://banrep.gov.co/docum/ftp/borra272.pdf
Marco fiscal de mediano plazo. Hechos y proyecciones?
Marco fiscal de mediano plazo. Hechos y proyecciones
Las cifras presentadas por el MFMPL revelan que la economía colombiana se moverá en un escenario de menor crecimiento en 2017 y una mejora en 2018. Se estima un aumento de los ingresos y del gasto, así como una recomposición de la financiación del gasto del gobierno para financiar el déficit, que aumentará en 2017 del 3,3% que se había proyectado en el anterior marco fiscal a 3,7%, una modificación aprobada en el marco de la regla fiscal.
Aunque el déficit del sector público consolidado aumentará de 2,2% en 2016 a 3% en 2017, el del gobierno nacional central se reducirá a 3,6% frente al 4% de 2016, gracias al mejor desempeño de variables como el precio del petróleo, el aumento en el recaudo tributario y el menor impacto de la inflación y la devaluación sobre los gastos del gobierno.
1. Metas de crecimiento. En términos de crecimiento del PIB se espera un aumento del 2,3% en 2017 y del 3,5% en 2018, mientras para los años siguientes se plantea una meta de crecimiento en convergencia con el PIB potencial del 3,7% anual. En cuanto al déficit en cuenta corriente se estima que debe mantenerse entre el 2,5% y 3% del PIB. Se proyecta que será del 3,6% en 2017, menor al 4% de 2016 y al 6,4% de 2015. Se espera que la IED aumente en 8,6%, incluso descontando el efecto que puede causar que este año ya no se tendrán ingresos como los recibidos en 2016 por la venta de Isagén.
2. Gasto del gobierno. El MFMP estima que en 2017 gasto del GNC representará el 19% del PIB, aumentando un 6,6% respecto a 2016 (18,9%). El incremento de los gastos se explica principalmente por las mayores transferencias del sistema general de participaciones, el pago de intereses y los servicios personales en su orden. Los gastos totales ascenderán a 174, 1 billones cifra que incorpora 8,6 billones de adiciona presupuestal, que se destinará en un 82% a los sectores de hacienda (proceso de paz), minas, inclusión social (familias en acción y unidad de víctimas), educación (Ser pilo paga, infraestructura educativa y alimentación escolar) y salud y agro y transporte. El menor crecimiento de la inflación de 2017 permitirá ajustar los gastos del gobierno a partir de 2018, pero en 2017 no puede recoger este beneficio debido a que los pagos por servicios personales crecieron un punto más de la inflación 6,75%, además de los acuerdos salariales pactados con la rama judicial y la fiscalía.
3. Inversión. El MFMP prevé que la inversión se incremente en 2017 frente a 2016 en un 1,1% del PIB. Los sectores que reciben la mayor inversión serán los de inclusión social, transporte, educación, minas y energía y agropecuario.
4. Ingresos. El comportamiento del déficit se dará gracias a que los ingresos totales pasarán del 14,9% al 15,3% por cuenta de la reforma tributaria. El aumento de la tarifa del IVA de 16 a 19% y los impuestos a la gasolina – ACPM y el consumo. Mientras aumenta el recaudo generado en el nuevo impuesto a la venta e importación de gasolina, el mayor impuesto al consumo crecerá por la reducción en el umbral más bajo de ingresos que tributa que estableció la reforma tributaria. El menor crecimiento de la economía reducirá los recaudos por renta y Cree.
5. Metas en variables fiscales. En 2016 el déficit del Gobierno Nacional Central GNC fue de 4,1% del PIB, del cual 2,2% se debió a déficit estructural y el 1,9% al déficit cíclico permitido por la regla fiscal.
En 2017 el déficit se proyecta en 3,6%, con un compromiso de bajar el déficit estructural a 2% y del balance cíclico al 1,7%. El comité consultivo de la regla fiscal aprobó para 2017 un déficit del gobierno nacional central del 3,6% de PIB con un componente estructural del 2% y del 1,7% el componente cíclico. La meta de la regla fiscal exige un déficit estructural que no sobrepase el 2,25% del PIB.
El Déficit del Sector Público No Financiero –SPNF- en 2016 fue del 2,4%, que es consistente con un nivel de deuda del 34,7% del PIB. En 2017 se espera un déficit de SPNF del 3,2%, que es superior al que se presentó en 2016 pero que se espera se estabilice en 2018. En 2017 aumenta por los mayores pagos destinados a cubrir la UPC del sector salud, deterioro en balances de empresas a nivel nacional por el mayor déficit del fondo de estabilización de los precios de los combustibles FEPC y un menor superávit por cuenta del mayor gasto de gobernaciones y alcaldías en su segundo año.
El déficit del sector público consolidado, que recoge el balance fiscal del Gobierno central y el sector público descentralizado, bajo de 3,4% en 2015 a 2,2% en 2016. Sin embargo el Ministerio de Hacienda ha proyectado que en 2017 nuevamente aumentará a 3%, por cuenta del menor superávit del sector público descentralizado.
6. Acciones para financiar el déficit. Para la mejora de las cuentas fiscales en los meses venideros el gobierno nacional busca reestructurar sus deudas en términos de vencimientos anticipados para algunas de las deudas actuales y reformulación de la deuda con nuevas emisiones de bonos y transacciones de UVR a largo plazos, a fin de garantizar menores costos por interese en los años inmediatos. De igual manera, para mitigar los efectos del precio del dólar en los años venideros considera reestructurar la composición de la deuda para pasar del 65% en pesos que está actualmente a 80%. Finalmente, espera que los cambios de la reforma tributaria reduzcan en un mayor recaudo de 9 billones de pesos.
El PIB del primer trimestre: excepción o tendencia?
El PIB del primer trimestre: excepción o tendencia?
A la hora de mirar el panorama de los trimestres venideros, las cifras de largo plazo muestran que habría que esperar un poco pues nos encontramos en la parte final del ciclo económico y la recuperación debería iniciar hacia el último trimestre o los años venideros.

La economía colombiana registró en los últimos 20 años dos ciclos de cerca de nueve años. El primero lo marcó la crisis de 1999, en la cual el pib registró las menores tasas de crecimiento de su historia. Desde 2001 la economía colombiana se impulsó con el desarrollo del comercio basado en la expansión de la inversión extranjera en las grandes cadenas de hipermercados y el crecimiento la industria gracias a la creciente demanda interna y el auge exportador a Venezuela. El ciclo terminó cuando la crisis de la economía mundial y el cierre de las exportaciones a Venezuela afectaron el desempeño de nuestra economía.
El final de este ciclo llegó en 2009, en el cual la economía se estabilizó después de mostrar tasas de crecimiento elevadas. A partir de 2010 la recuperación económica cobra impulso gracias a los precios del petróleo y la dinámica del consumo.
Con el advenimiento de la crisis económica mundial, la demanda externa se contrajo pero como la economía China se mantuvo muy dinámica, los precios del petróleo y el carbón iniciaron un ciclo de crecimiento logrando récords sin precedentes: el barril petróleo inició un ascenso desde 43 dólares en 2009 hasta 123 dólares en 2011, una bonanza que se mantendría por tres años permitiendo compensar con gasto público la menor demanda mundial y la situación con Venezuela. De la mano del desarrollo de la industria petrolera crecieron sectores como transporte, restaurantes institucionales, comercio al por mayor de equipos, alquiler de maquinaria y toda clase de servicios técnicos que soportaban la actividad petrolera.
Los sectores que eran refugio de inversión fueron las otras fuentes de crecimiento en los siguientes años: oro y sector inmobiliario, que en Colombia registró tasas de crecimiento históricamente altas tanto por la construcción privada como por los programas estatales.
La industria se mantuvo con bajas tasas de crecimiento, pues si bien la revaluación del peso favoreció la inversión en maquinaria y menores costos de importación, la competencia externa fue un fenómeno creciente para estas industrias. El comercio con Venezuela, que había favorecido a empresas de todos los tamaños, se redujo a mínimos históricos.
El ciclo que termina se caracterizó por el auge y la inversión en el sector servicios, con un crecimiento importante en los restaurantes, el turismo y los servicios a las empresas, entre otros.
Cuáles serán los sectores que impulsarán el ciclo en los años venideros?
En el primer trimestre del año la economía Colombiana registró un crecimiento del 1,1%, indicando que estaría en la parte final del ciclo que inició en 2010.

Fuente: DANE, Cálculos EA
Los sectores que deberán impulsar el ciclo son aquellos que puedan recoger los efectos positivos de la recuperación económica mundial y la devaluación como la industria y la ejecución de las obras de infraestructura. Infraestructura sería el sector que debería impulsar el crecimiento de la economía. El indicador de obras civiles en carreteras ya registra crecimientos superiores al 12%, aunque el inicio de obras previsto a finales de 2016 ha resultado más lento de lo esperado, se espera que se consolide en el segundo semestre del año.
El crecimiento de las exportaciones se consolida y los precios de las materias primas se recuperan, sin embargo, las economías latinoamericanas continúan en un proceso de bajo crecimiento, dejando las posibilidades de la industria al mercado norteamericano y otros destinos.
El agro sería el sector que impulsará el crecimiento en los años venideros, gracias al crecimiento de la inversión y las metas en productos como el café, donde se aspira llegar a 15 millones de sacos en producción. El desarrollo de sectores como el hortofrutícola, avícola y porcicultor serán también importante para el crecimiento.
Para los siguientes trimestres se espera que la economía mantenga crecimientos moderados, que estarían entre el 1,5% y 2%, mientras la economía supera el ajuste de sectores como la construcción de vivienda y el comercio.
Inflación y crecimiento: diferentes ritmos, dilema de política
Inflación y crecimiento: diferentes ritmos, dilema de política
El desbalance entre el ritmo de crecimiento del PIB y el de la inflación es el principal dilema de política que enfrenta el Banco Central. Nuestras proyecciones de inflación y crecimiento revelan en los meses venideros una ralentización en el ritmo de caída de la inflación que contrasta con el ajuste de la economía a un ritmo acelerado. Los motivos para la desaceleración de la economía parecen tener de momento un mayor peso que los asociados al descenso de la inflación.
Los hechos
En el primer bimestre de 2017 la actividad económica se desaceleró, con un descenso del 3,3% en la producción industrial y del 4,7% en las ventas del comercio. Estas circunstancias ocasionan que la actualización del crecimiento esperado del PIB en 2017 y de la inflación sean revisadas. La proyección de crecimiento se reduce a un rango entre 1,5% y 2,1% en 2017, mientras la inflación esperada es de 5,2%, menor en 0,2% a la que habíamos proyectado en el mes de marzo.
Los motivos de la desaceleración económica
Se encuentran varios motivos asociados al ajuste del gasto del gobierno, el impacto de la reforma tributaria en la caja de las empresas y la desaceleración del crédito en tanto volumen y nivel de endeudamiento de los hogares.
El sector gobierno reduce su aporte al crecimiento.El consumo del gobierno representa el 17,2% del PIB, una cifra superior al peso de la industria, el comercio o los servicios[1]. En la presente década el gasto del gobierno creció a tasas superiores a las del PIB total, marcando el ritmo de crecimiento económico y el desarrollo de distintos sectores.
Por cuenta de los mayores precios del petróleo, el sector gobierno y defensa contribuyó con un aporte promedio de medio punto del PIB en los últimos 10 años. En los primeros años fue protagonista el aumento de la cobertura del régimen subsidiado de salud y el gasto en defensa mientras en los últimos cuatro años los gastos se concentraron en infraestructura de transporte, el aumento de la cobertura de programas sociales y educación[2].
Mientras en la década anterior el PIB registró una tasa de crecimiento anual del 4,4% anual el consumo del gobierno creció 3,8%. A partir de 2009 y hasta 2015 el consumo del gobierno registró una tasa de crecimiento promedio anual superior alcanzando, incluso, tasas de crecimiento superiores del 9% en 2014. Con el ajuste de la economía por cuenta de los menores ingresos petroleros, el gasto del gobierno creció 5% en 2015 y se ajustó a 1,8% en 2016, cifra que fue por primera vez en cinco años, menor al crecimiento de la economía.

Fuente: Cálculos EA con base en DANE
Impacto de la reforma tributaria. La entrada en vigencia de la reforma tributaria ha puesto en jaque a las empresas de varios sectores como restaurantes, que no pueden ahora descontar los costos para el pago de sus impuestos, dadas las características del impuesto al consumo. En el caso de las pequeñas y medianas empresas el paso del pago de IVA anual a cuatrimestral supone un mayor esfuerzo de liquidez en el corto plazo lo que restringe las capacidades de inversión de las empresas. Los impuestos a la gasolina son otros con consecuencias en los costos de las empresas y el ingreso de los hogares.
El crédito reduce su ritmo de crecimiento.En 2016 las operaciones activas de crédito del sistema financiero registraron un crecimiento del 2,7% anual en términos nominales[3], una tasa modesta después de cuatro años de crecer a tasas superiores al 10%. Si se tiene en cuenta que el principal destino de la cartera es la industria, (18%) de la cartera el modesto desempeño en lo que lleva e 2017 se reflejaría en una menor demanda de crédito.
La construcción es el segundo sector de mayor peso en la cartera, otro sector que no está mostrando un crecimiento dinámico en vivienda, con un descenso fuerte en la producción y ventas de cemento y sus sectores asociados. Finalmente, el comercio al por mayor y al por menor han tenido un ajuste lento en los últimos dos años que se acentuó en el inicio de este año una dinámica que se reflejó también en la demanda de financiación.

El comportamiento de la inflación
Cede la inflación total pero no la inflación básica ni la de alimentos procesados. Aunque la inflación total anual ha disminuido significativamente después del pico de (9.0%) marcado en julio de 2016, los cálculos muestran que el ritmo de disminución esperado en los próximos meses se va frenando al punto que resultaría insuficiente para colocarse dentro del límite objetivo del Banco de la República.
A pesar de que las previsiones para el primer semestre de 2017 indican una moderación en la inflación total anual hasta alcanzar un mínimo de (4.4%) en julio de 2017, la principal preocupación se centra en la evolución de la inflación básica anual (total sin alimentos) que se mantendría persistentemente por encima del (5.0%), convirtiéndose en el principal obstáculo para que en los próximos dos años la inflación total anual vuelva a la senda del rango meta del 4.0% fijado por el Banco de la República.
En efecto, nuestra proyección de la inflación básica se revisó 0,1 puntos al alza hasta 5,4%. Por sectores, la inflación más alta se presentaría en productos energéticos, que en los meses venideros mantendrían su ritmo de crecimiento.
También se mantendrían creciendo los precios de servicios y las manufacturas, pues las empresas están tratando de conservar o aumentar márgenes ante la baja en los volúmenes de ventas y la necesidad de recuperarse del fuerte aumento en los costos generado por la devaluación, la sequía y el paro camionero de 2016.
Otro de los factores es el lento descenso de los alimentos procesados. Si bien el efecto de la sequía en el primer semestre de 2016 no está presente en 2017 y facilitó la reducción en los precios de los alimentos frescos, los alimentos procesados, que representan el 20% del IPC aún crecen a tasas del 5,1% anual.
Las proyecciones agregadas coinciden con el detalle observado hasta el momento en las cifras del IPC, donde los precios de los alimentos procesados crecen más que en los años anteriores y mientras servicios como los restaurantes también.

Fuente: Elaboración EA con base en DANE
Bajarán las tasas de interés?
Con unas expectativas para 2017 de 5.4%) en la inflación básica anual media y de 2.2%) en el crecimiento anual medio del PIB, el Banco de la República podría reducir nuevamente su tasa de intervención (respuesta sistemática de la política monetaria en los próximos meses. En el largo plazo, esta tasa se mantendría en torno al 7.0%).
El 2018
Para 2018, la previsión de crecimiento anual medio del PIB no mejora, revisándose a la baja en 0.3 puntos porcentuales respecto a lo esperado el mes anterior hasta (1.9%). En cuanto a inflación, en 2018 la previsión de la tasa anual media empeora respecto a la esperada para 2017 y podría alcanzar el (6.0%), con los precios de las alimentos, las manufacturas y la energía en niveles más altos a los esperados en 2017.
La mirada al comportamiento de las fuentes de crecimiento y el desempeño de la inflación lleva a concluir que existen aspectos que podrían hacer más lento el proceso de ajuste en las tasas de interés.
[1] http://www.economiaaplicada.co/index.php/10-noticias/937-gasto-del-gobierno-en-que-sectores-sera-el-ano-del-ajuste
[2]http://www.economiaaplicada.co/index.php/41-sectorial-de-la-semana/470-colombia-fuentes-de-crecimiento-y-sectores-emergentes-2014-2018
[3] http://www.economiaaplicada.co/index.php/41-sectorial-de-la-semana/965-desempeno-del-credito-y-actividad-productiva-una-mirada-sectorial
Crecimiento e inflación 2017-2018: doble presión para el Banco central
Crecimiento e inflación 2017-2018: doble presión para el Banco central
Los análisis basados en nuestros modelos de proyección revelan que con una inflación lejos de colocarse dentro de sus objetivos y un crecimiento que se mantendría por debajo del 2.5% en los próximos dos años, el Banco Central está lejos de resolver el desafío de una recuperación económica con baja inflación.
El crecimiento anual del PIB en el cuarto trimestre de 2016 se situó 0.5 puntos porcentuales por debajo de la predicción del 2.1 %, principalmente por el menor crecimiento en los sectores de transporte, construcción y minería. La actualización del crecimiento esperado del PIB para 2017, incorporando la información del cuarto trimestre de 2016 e indicadores mensuales hasta diciembre de 2016, se revisa a la baja en 0.3 puntos porcentuales hasta 2.5 %.
Para el primer trimestre de 2017 proyectamos un crecimiento anual de 2.2% o menor, pues los indicadores hasta ahora conocidos de enero y febrero muestran un desempeño muy discreto de la industria y el comercio. Para 2018, la previsión de crecimiento del PIB, publicada por primera vez en este informe, es de 2.2 %.
En cuanto a la inflación total, el dato observado de febrero (5.2%) fue levemente inferior a las previsiones, debido principalmente al crecimiento menor a lo esperado en los precios de alimentos y productos energéticos. Con ello, las previsiones de inflación total para 2017 se mantienen sin variaciones en 5.4%, mientras la inflación básica se revisa 0.2 puntos porcentuales al alza hasta 5.3%, con lo cual la probabilidad de que la inflación de 2017 se coloque dentro del límite superior del rango meta del 4.0% establecido por el Banco de la República es muy baja e incluso empeoraría para 2018
Estas previsiones de crecimiento económico e inflación se basan en un supuesto de 60 US$ para el precio del barril de Brent en febrero de 2018.Con unas expectativas para 2017 de 5.3% en la inflación básica y de 2.5% en el crecimiento del PIB, la probabilidad de disminuciones adicionales en la tasa de intervención (respuesta sistemática de la política monetaria) es reducida y por el contrario debería aumentar para finales de año. En suma, la presión para el Banco de la República es doble, con una inflación lejos de colocarse dentro de sus objetivos y un crecimiento que se mantendría insuficientemente por debajo del 2.5% en los próximos dos años.
1. Crecimiento
La tasa anual de crecimiento del PIB observada en el cuarto trimestre de 2016 (1.6%) resultó peor a la esperada, presentando una desviación de -0.5% puntos porcentuales frente a nuestra previsión de 2.1% (cuadro 1).1 Dentro de los componentes de oferta, la desviación más significativa se presentó en el sector de transporte almacenamiento y comunicaciones (-5.6 puntos porcentuales), mientras que en los componentes de demanda (parte sombreada inferior del cuadro 1), se presentó en exportaciones (-5.6 puntos porcentuales).
Dentro de los componentes de oferta, la desviación más significativa se presentó en el sector de transporte, almacenamiento y comunicaciones (-5.6 puntos porcentuales), mientras que en los componentes de demanda (parte sombreada inferior del cuadro1), se presentó en exportaciones (-5.6 puntos porcentuales).

A pesar del crecimiento menor al esperado en el cuarto trimestre, el crecimiento del PIB en 2016 fue superior a lo previsto debido a las revisiones en los datos observados. Por ejemplo, el crecimiento del segundo semestre de 2016 se revisó de 2.0 a 2.4%. Con ello y la información de indicadores hasta diciembre de 2016, la previsión para el crecimiento de 2017 mejoraría respecto al observado en 2016, hasta una tasa anual de 2.5%, mientras la previsión para 2018, incluida por primera vez en este informe, se sitúa en 2.2% (figura 1).
La previsión de crecimiento para el primer trimestre de 2017 es de 2.2%, colocándose por encima del dato observado en el cuarto trimestre de 2016. Sin embargo, las predicciones actualizadas para el primer trimestre y el conjunto de 2017 empeoran con respecto a las del mes anterior (figura 2).

En el análisis desagregado, considerando los sectores de oferta (cuadro 2), se espera que en 2017 el mayor crecimiento anual corresponda a la construcción (8.4%) ayudado por los proyectos de las concesiones 4G. Por el contrario, la minería (-6.5 %) no presenta signos de recuperación en 2017 y se mantendría en tasas negativas durante todo el año, a pesar de la relativa recuperación de los precios del petróleo que en nuestras previsiones supone los 60 dólares/barril en febrero de 2018.
El crecimiento esperado para el primer trimestre de 2017 (2.2%) estaría liderado por el sector financiero, actividades inmobiliarias y servicios a empresas con una tasa de 4.9%, mientras el sector menos dinámico sería el de la minería que aun así mejoraría ligeramente su crecimiento respecto al tercer trimestre hasta una tasa anual de -7.9 %.
En los sectores de demanda (cuadro 4), el mayor crecimiento anual esperado para 2017 está en el sector de exportaciones con 4.5 %, respondiendo principalmente a la relativa mejora en el crecimiento económico mundial.

Por el contrario, el menor crecimiento se espera en el consumo final del gobierno con 1.8%. En cuanto a las expectativas para el primer trimestre de 2017 (cuadro 5), el mayor crecimiento, a pesar de los efectos negativos del IVA, correspondería al consumo de los hogares, con una tasa de 2.4% y el menor crecimiento estaría en exportaciones con un -.8%.

2. Inflación
La inflación total observada en febrero de 2017 (5.18%) difirió en -0.17 puntos porcentuales respecto a nuestra predicción de 5.35%, mientras la inflación básica (total sin alimentos) fue de 5.17 %, presentando una desviación de -0.08 puntos porcentuales respecto a nuestra predicción de 5.25% (cuadro 6).
Aunque la inflación ha disminuido significativamente después del pico de 9.0% marcado en julio de 2016, el ritmo de disminución esperado en los próximos meses se va frenando de modo que resultaría insuficiente para colocarse dentro del límite objetivo del Banco de la República. Incluso, en 2018, la previsión es peor a la esperada para 2017 y podría alcanzar el 6.2 %, con los precios de las alimentos
y las manufacturas en niveles altos.
Por sectores de inflación, la mayor desviación observada en febrero fue de -1.51 puntos porcentuales, correspondiente al sector de alimentos frescos, que volvió a mostrar por segundo mes consecutivo tasas negativas. Sin embargo, el sector de alimentos procesados sigue mostrando tasas especialmente altas.
A pesar de que las previsiones para el primer semestre de 2017 indican una moderación en la inflación total hasta alcanzar el 4.7% en julio de 2017, la principal preocupación se centra en la evolución de la inflación básica (total sin alimentos) que se mantendría persistentemente por encima del 5.0 %. Este es el principal impedimento para volver a la senda del rango meta del 4.0% fijado por el Banco de la República (cuadro 7 y figura 4).

Para marzo se espera una nueva reducción en la tasa anual hasta el 4.8, y en la subyacente hasta 5.
Por sectores, la inflación más alta se presentaría nuevamente en manufacturas, que sin embargo disminuiría su ritmo de crecimiento hasta el 5.4% respecto al mes anterior, mientras que la inflación más baja correspondería al grupo de productos energéticos (3.1%).

La figura 4 muestra que la previsión de los últimos doce meses para la inflación total y básica (total sin alimentos) de 2017 se ha mantenido alejada del rango meta del Banco de la República, iniciando una senda de moderación en los últimos siete meses. Sin embargo, con los datos peores a lo esperado de los meses de enero y febrero de 2017, las previsiones de ambos agregados han sufrido revisiones al alza, alejándolas nuevamente del objetivo del 4.0 %.
Para el conjunto de 2017, se mantiene la previsión para la inflación total (5.4%) y se revisa al alza en 0.2 puntos porcentuales la inflación básica esperada hasta 5.3%, de forma que la probabilidad de que la inflación total anual del presente año termine dentro del rango meta fijado por el Banco de la República es baja (figura 5).

La Figura 7 muestra la elevada contribución de la inflación en alimentos en la inflación total esperada en 2017 y el empeoramiento de la contribución de la inflación básica esperada para final de año.
3. Política monetaria
Con unas expectativas para 2017 de 5.3% en la inflación básica y de 2.5% en el crecimiento del PIB, la probabilidad de que el Banco de la República reduzca su tasa de intervención (respuesta sistemática de la política monetaria) en los próximos meses es baja. La situación empeoraría para 2018, de mantenerse las actuales previsiones de crecimiento del PIB e inflación para ese año, presionando la tasa de intervención a niveles incluso superiores al 8.0%. (Figura 8).

Se cumplirá la meta de inflación en 2017?
Se cumplirá la meta de inflación en 2017?
Las cifras DANE publicadas hoy 22 de febrero, señalan que la economía colombiana creció 2% en 2016, un resultado levemente superior al pronóstico de Economía Aplicada, de 1.9%. En el cuarto trimestre, el crecimeinto del PIB fue de 1,6%.
Para el conjunto de 2017, nuestra proyección de crecimiento del PIB es del 2.8%. Estas previsiones se basan en un supuesto de 60 US$ para el precio del barril de Brent en enero de 2018. En cuanto a la inflación total, el dato observado de enero fue superior a nuestras previsiones, debido principalmente a la mayor inflación en servicios y alimentos.
Con ello, las previsiones de inflación total y básica para 2017 se revisan 0.7 puntos porcentuales al alza hasta 5.4% y 5.1% respectivamente, con lo cual se reduce la probabilidad de que la inflación de 2017 se coloque dentro del límite superior del rango meta del 4.0% establecido por el Banco de la República. Así, con unas expectativas para 2017 de 5.1% en la inflación básica y de 2.8% en el crecimiento del PIB, disminuye la probabilidad de que el Banco de la República reduzca la tasa de intervención por debajo del 7.0% en los meses centrales de 2017.
1. Crecimiento
En el cuarto trimestre la economiá colombiana creció 1,6%, un valor mejor que el observado en el tercer trimestre, del 1,2%. Para el conjunto de 2017, el crecimiento mejoraría respecto al esperado en 2016, hasta una tasa anual de 2.5% (figura 1). Las predicciones actualizadas se mantienen con pocas variaciones respecto al mes anterior (figura 2).
En el análisis desagregado, considerando los sectores de oferta (cuadro 1), se espera que en 2016 el mayor crecimiento anual corresponda a la construcción (5.1%) y el menor a la minería (-5.6 %). El perfil previsto por trimestres (cuadro 2), apunta a un crecimiento anual alrededor del 3.0% en el segundo y tercer trimestre de 2017. El crecimiento esperado para el cuarto trimestre de 2016 (2.1 %) estaría liderado por el sector de la construcción con una tasa de 8.5 %, mientras el sector menos dinámico sería el de la minería que mejoraría su crecimiento respecto al tercer trimestre hasta una tasa anual de -4.6 %.



En los sectores de demanda (cuadro 3), el mayor crecimiento anual esperado para 2016 estaría en el consumo de los hogares con 2.8% y el menor en la formación bruta de capital con -3.6 %. En cuanto a las expectativas para el cuarto trimestre de 2016 (cuadro 4), el mayor crecimiento correspondería al consumo final del gobierno, con una tasa de 4.1% y el menor a la formación bruta de capital con un -0.6 %.
2. Inflación
La inflación total observada en enero de 2017 (5.47%) difirió en 0.34 puntos porcentuales respecto a nuestra predicción de 5.13%, mientras la inflación básica (total sin alimentos) fue de 5.26 %, presentando una desviación de 0.23 puntos porcentuales respecto a nuestra predicción de 5.02% (cuadro 5). Por sectores de inflación, la mayor desviación fue de 0.73 puntos porcentuales, correspondiente al sector de productos energéticos, donde los precios de los combustibles sorprendieron fuertemente al alza con una tasa mensual que no superaba el 2.0% desde marzo de 2011 (2.05%). En cuanto a la inflación en alimentos frescos, este mes ha vuelto a mostrar tasas negativas (-0.2%), situación que no se observaba desde hacia 4 años.

A pesar del peor dato de enero, para el primer semestre de 2017 se espera que el perfil de la tasa anual de inflación se modere, hasta alcanzar un mínimo de 4.6% en julio de 2017, acercándose al límite superior del rango meta del 4.0% fijado por el Banco de la República (cuadro 6 y figura 4). Por su parte, la inflación Básica (total sin alimentos) se reduciría hasta alcanzar un mínimo anual del 5% en los meses centrales de 2017.
Considerando los grupos de inflación, se espera que en febrero de 2017 la inflación más alta se presente nuevamente en alimentos, que sin embargo disminuiría su ritmo de crecimiento hasta el 5.7% respecto al mes anterior, mientras que la inflación más baja correspondería al grupo de servicios (5.2 %).
La figura 4 muestra que la previsión de los últimos doce meses para la inflación total y básica (total sin alimentos) de 2017 se ha mantenido alejada del rango meta del Banco de la República, aunque en los últimos siete meses había iniciado una senda de moderación. Sin embargo, con el dato peor a lo esperado del mes de enero de 2017, las previsiones de ambos agregados han sufrido fuertes revisiones al alza, alejándolas nuevamente del objetivo del 4.0 %.
Para el conjunto de 2017, se han revisado al alza en 0.7 puntos porcentuales las tasas de inflación total y básica hasta el 5.4% y 5.1% respectivamente, de forma que disminuye la probabilidad de que la inflación total anual del presente año termine dentro del rango meta fijado por en Banco de la República (figura 5).
La Figura 7 muestra que la elevada inflación total esperada en 2017 se explica por la contribución significativa de la inflación en alimentos mientras que la inflación básica apenas muestra signos de moderación.
3. Política monetaria
Con unas expectativas para 2017 de 5.1% en la inflación básica y de 2.8% en el crecimiento del PIB, disminuye la probabilidad de que el Banco de la República reduzca su tasa de intervención en los próximos meses. De mantenerse la situación actual, la tasa podría reducirse en los meses centrales de 2017 sin que llegue a situarse por debajo del 7.0% (figura 8).



Inflación y crecimiento: así será el 2017
Inflación y crecimiento: así será el 2017
Para el conjunto de 2017, la previsión de crecimiento del PIB no sufre variaciones, manteniéndose en el 2.8%. Estas previsiones se basan en un supuesto de 60 US$ para el precio del barril de Brent en diciembre de 2017. Otros factores como la recuperación de nuestros socios comerciales, de losprecios de las materias primas y del comercio mundial, pueden tener un impacto positivo en el crecimiento de la economía.
En cuanto a la inflación total, el dato observado de diciembre fue igual a nuestras previsiones, mientras que por sectores la mayor sorpresa estuvo en un crecimiento menor al esperado en alimentos frescos. Con ello, la inflación total anual en 2016 se sitúo en 7.5% y la inflación básica en 5.9%.
Para 2017 las previsiones de inflación total y básica se revisan 0.1 puntos porcentuales a la baja hasta 4.7% y 4.4% respectivamente, con lo cual sigue aumentando la probabilidad de que la inflación de julio de 2017 se coloque dentro del límite superior del rango meta del 4.0% establecido por el Banco de la República.
Así, con unas expectativas para 2017 de 4.4% en la inflación básica y de 2.8% en el crecimiento del PIB, aumenta la probabilidad de que el Banco de la República siga reduciendo la tasa de intervención hasta dejarla por debajo del 6.5% en los meses centrales de 2017.
1. Crecimiento
Para el conjunto de 2017, el crecimiento mejoraría respecto al esperado en 2016, hasta una tasa anual de 2.8% (figura 1). Las predicciones actualizadas se mantienen invariables respecto al mes anterior (figura 2).

En el análisis desagregado, considerando los sectores de oferta (cuadro 1), se espera que en 2016 el mayor crecimiento anual corresponda a la construcción (5.1%) y el menor a la minería (-5.6%).El perfil previsto por trimestres (cuadro 2), apunta a un crecimiento anual alrededor del 3.0% en el segundo y tercer trimestre de 2017.

El crecimiento esperado para el cuarto trimestre de 2016 (2.1%) estaría liderado por el sector de la construcción con una tasa de 8.5%, mientras el sector menos dinámico sería el de la minería que mejoraría su crecimiento respecto al tercer trimestre hasta una tasa anual de -4.7%.
En los sectores de demanda (cuadro 3), el mayor crecimiento anual esperado para 2016 estaría en el consumo de los hogares con 2.7% y el menor en la formación bruta de capital con-3.6%.En cuanto a las expectativas para el cuarto trimestre de 2016 (cuadro 4), el mayor crecimiento correspondería al consumo final del gobierno, con una tasa de 4%y el menor a la formación bruta de capital con un-0.7%.

2. Inflación
La inflación total observada en diciembre de 2016 (5.75%) difirió en 0.03 puntos porcentuales respecto a nuestra predicción de 5.71%, mientras la inflación básica (total sin alimentos) fue de 5.14%, presentando una desviación de −0,09 puntos porcentuales respecto a nuestra predicción de 5.23% (cuadro 5). Por sectores de inflación, la mayor desviación fue de −0,74 puntos porcentuales, correspondiente al sector de alimentos frescos. Aunque se esperaba la moderación en los precios de estos alimentos, el dato observado ha sorprendido nuevamente a la baja. La menor inflación en alimentos frescos fue compensada por una mayor inflación en los alimentos procesados.

Con ello, la inflación total observada en 2016 fue de 7.5%.Para el primer semestre de 2017 se espera una fuerte moderación en el perfil de la tasa anual de inflación, la cual podría alcanzar un mínimo de 3.9% en julio de 2017, situándose por tanto dentro del límite superior del rango meta del 4.0% fijado por el Banco de la República (cuadro 6 y figura 4). Por su parte, la inflación básica (total sin alimentos) se reduciría hasta alcanzar un mínimo anual del 4.2% en los meses centrales de 2017. Considerando los grupos de inflación, se espera que en enero de 2017 la inflación más alta se presente nuevamente en alimentos, que sin embargo disminuiría su ritmo de crecimiento hasta el 5.5% respecto al mes anterior, mientras que la inflación más baja correspondería al grupo de servicios (4.8%)

La previsión de inflación total para 2016 se empezó a moderar a partir del mes de agosto de 2016, debido fundamentalmente al menor crecimiento en el precio de los alimentos frescos (figura 4). Por el contrario, la inflación básica (total sin alimentos) mantuvo su previsión alrededor del 6.0% anual desde junio de 2016.
Para el conjunto de 2017, se han revisado a la baja en 0.1 puntos porcentuales las tasas de inflación total y básica hasta el 4.7% y 4.4% respectivamente, de forma que aumenta la probabilidad de que la inflación total anual del presente año termine dentro del rango meta fijado por el Banco de la República (figura 5).

La Figura 7 muestra que la elevada inflación total observada en 2016 se explica fundamentalmente por la contribución del crecimiento en el precio de los alimentos.

3. Política monetaria
Con unas expectativas para 2017 de 4.4% en la inflación básica y de 2.8% en el crecimiento del PIB, aumenta la probabilidad de que el Banco de la República siga reduciendo la tasa de intervención hasta colocarla por debajo del 6.5% en los meses centrales de 2017 (figura 8).
2017: proyecciones de inflación y crecimiento
2017: proyecciones de inflación y crecimiento
Las últimas cifras de inflación y crecimiento publicadas en 2016, permiten proyectar que en 2017 la economía colombiana mostrará un mejor pero moderado crecimiento, en un entorno el cual la inflación se acercará rápidamente al rango meta establecido por el Banco de la República.
El crecimiento anual del PIB en el tercer trimestre de 2016 se situó 0.5 puntos porcentuales por debajo de nuestra predicción del 1.7%, principalmente por el menor crecimiento en el sector de suministro de electricidad, gas domiciliario y agua. La actualización de las previsiones de crecimiento del PIB para 2016, incorporando la información del tercer trimestre e indicadores hasta el mes de septiembre, empeoran respecto a nuestro informe del mes pasado en dos décimas porcentuales hasta el 1.9 %. Sin embargo, el crecimiento anual esperado para el cuarto trimestre de 2016 aumentaría en 0.9 puntos porcentuales respecto al observado en el tercer trimestre hasta alcanzar el 2.1 %.
En cuanto a la inflación, el dato de noviembre fue menor a lo esperado debido a un crecimiento menor en todos los grupos de inflación, especialmente en alimentos frescos. Con ello, la previsión para 2016 en la inflación total anual se revisa a la baja por tercer mes consecutivo en 0.1 puntos porcentuales hasta 7.5%. La previsión de inflación básica se mantiene en 5.9%.
Para 2017 el PIB mejoraría su crecimiento hasta el 2.8%. Estas previsiones se basan en el supuesto de 50 US$ para el precio del barril de Brent en diciembre de 2017. En cuanto la inflación total y básica se revisan a la baja hasta 4.8% y 4.5%, respectivamente, con lo cual aumenta la probabilidad de que la inflación se coloque dentro del límite superior del rango meta del 4.0% en julio de 2017. Así, con unas expectativas para 2017 de 4.5% en la inflación básica y de 2.8% en el crecimiento del PIB, aumenta la probabilidad de que el Banco de la República fije la tasa de intervención por debajo del 6.5% en los meses centrales de 2017.
1. Crecimiento
La tasa anual de crecimiento del PIB observada en el tercer trimestre de 2016 (1.2%) resultó peor a la esperada, presentando una desviación de 0,5% puntos porcentuales frente a nuestra previsión de 1.7% (cuadro 1). Dentro de los componentes de oferta, la desviación más significativa se presentó en los sectores de suministro de electricidad, gas y agua y construcción (2,5 puntos porcentuales), mientras que en los componentes de demanda (parte sombreada inferior del cuadro 1), se presentó en la formación bruta de capital (6,6 puntos porcentuales).

La previsión actualizada para el crecimiento económico en 2016 con la información del tercer trimestre e indicadores hasta septiembre de 2016, empeora hasta 1.9% respecto al 2.1% previsto el mes anterior. Sin embargo, para el cuarto trimestre de 2016 el crecimiento anual esperado se colocaría por encima del observado en el tercer trimestre (2.1 %, figura 1).
Para el conjunto de 2017, el crecimiento mejoraría hasta una tasa anual de 2.8 %. La actualización de la serie histórica y de las predicciones, respecto a la información del mes anterior, se muestra en la figura 2. En el análisis desagregado, considerando los sectores de oferta (cuadro 2), se observa que en 2016 el mayor crecimiento anual correspondería a construcción (5.1%) y el menor a minería (-5.6 %). El perfil esperado por trimestres apunta a un crecimiento anual alrededor del 3.0% en los primeros trimestres de 2017 (cuadro 3). El crecimiento esperado para el cuarto trimestre de 2016 (2.1%) estaría jalonado por el sector construcción, con una tasa de 8.5%, mientras el sector menos dinámico sería minería que mejoraría su crecimiento respecto al tercer trimestre hasta una tasa anual de -4.6 %.

En los sectores de demanda (cuadro 4), el mayor crecimiento anual esperado para 2016 estaría en el consumo de los hogares con 2.8% y el menor en la formación bruta de capital con -3.5 %. En cuanto a las expectativas para el cuarto trimestre de 2016 (cuadro 5), el mayor crecimiento se espera en el sector consumo final del gobierno, con una tasa de 4.4% y el menor en formación bruta de capital con un -0.4 %.

2. Inflación
La inflación total observada en noviembre de 2016 (5.96%) difirió en 0,19 puntos porcentuales respecto a nuestra predicción de 6.16%, mientras la inflación básica (total sin alimentos) fue de 5.31%, presentando una desviación de 0,21 puntos porcentuales respecto a nuestra predicción de 5.52% (cuadro 6).

Por sectores de inflación, la mayor desviación fue de 0,95 puntos porcentuales, correspondiente al sector de alimentos frescos. Aunque se esperaba la moderación en los precios de estos alimentos, el dato observado ha sorprendido nuevamente a la baja. Con ello, se revisan a la baja nuestras previsiones para la inflación total de 2016 en -0.1 puntos porcentuales hasta 7.5% (cuadro 7 y figura 4).
La fuerte moderación esperada en el perfil de la tasa anual de inflación podría llegar hasta el 3.9% en julio de 2017, situándose dentro del límite superior del rango meta del 4.0%. La inflación básica (total sin alimentos) esperada para julio de 2017 alcanzaría un mínimo anual del 4.3 %.
Desagregando por grupos de inflación, se espera que en diciembre de 2016 la inflación más alta se presente nuevamente en alimentos, disminuyendo su ritmo de crecimiento hasta el 7% respecto al mes anterior, mientras la inflación más baja estaría en el grupo de servicios (4.8 %). Para el conjunto de 2017, se han revisado fuertemente a la baja las tasas de inflación total hasta el 4.8% y básica hasta el 4.5%, de forma que aumenta la probabilidad de que la inflación total anual termine dentro del rango meta en el conjunto de 2017.
En la serie histórica, existe un cambio de tendencia en las expectativas de inflación total para 2016 a partir del mes de julio de 2016 (figura 4), explicado fundamentalmente por la moderación en el crecimiento del precio de los alimentos frescos. Por el contrario, la inflación básica (total sin alimentos) completa 9 meses con una previsión que se ha mantenido en torno al 6.0% anual. La Figura 7 muestra que la elevada inflación total se explica fundamentalmente por la contribución de la inflación en el sector de alimentos.
3. Política monetaria
Con unas expectativas en la inflación básica de 5.9% para 2016 y de 4.5% para 2017, y de crecimiento del PIB de 1.9% para 2016 y de 2.8% para 2017, aumenta la probabilidad de que el Banco de la República fije la tasa de intervención por debajo del 6.5% en los meses centrales de 2017 (véase figura 8).




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El cierre de 2016: baja la inflación pero sus efectos permanecerán por un tiempo
El cierre de 2016: baja la inflación pero sus efectos permanecerán por un tiempo
Aunque las cifras apuntan a la estabilización de algunos de los principales indicadores de la economía colombiana en 2016, con la baja en la inflación y una mejora en las proyecciones de crecimiento del tercer trimestre, la información disponible de los últimos meses revela un consumo poco dinámico que puede impactar el resultado del último trimestre del año. Con todo, una buena noticia sería la mejora en la proyección de inflación para 2017, que tendería a ubicarse en el rango meta definido por el banco central.
La actualización de las previsiones de crecimiento del PIB, con información de indicadores hasta el mes de agosto de 2016, mejoran levemente la tasa esperada para 2016 respecto a nuestro informe del mes pasado en una décima porcentual hasta el 2.1%. Para el tercer trimestre de 2016, el crecimiento anual esperado es de 1.7 %, inferior en 0.3 puntos porcentuales respecto al observado en el segundo trimestre.
Estas previsiones se basan en el supuesto de 50 US$ para el precio del barril de Brent en diciembre de 2016. En cuanto a la inflación, el dato de octubre fue menor a lo esperado debido nuevamente al mejor comportamiento de los alimentos frescos y procesados.
Así, la previsión para 2016 se revisa a la baja en 0.1 puntos porcentuales hasta 7.6% en la inflación anual total y hasta 5.9% en la inflación básica. Especialmente relevante es la revisión a la baja en la inflación total para 2017 desde el 5.7% esperado el mes anterior hasta el 5.0 %, aumentando la probabilidad de que la inflación termine dentro del rango meta hacia julio de 2017. Como habíamos apuntado en informes anteriores, la inflación total ha empezado a moderarse a partir del mes de agosto y se espera que termine el año en torno al 6.0 %.
Así, con unas expectativas para 2016 de 5.9% en la inflación básica y de 2.1% en el crecimiento del PIB, aumenta la presión para que el Banco de la República haga revisiones a la baja en la tasa de intervención por debajo del 7.0% en los primeros meses de 2017.
1. Crecimiento
Nuestra previsión actualizada para el crecimiento económico en 2016 con información de indicadores hasta agosto de 2016, mejora levemente hasta 2.1% respecto al 2.0% esperado el mes anterior. Para el tercer trimestre de 2016, el crecimiento anual esperado se colocaría por debajo del observado en el segundo trimestre (1.7 %). Para 2017, el crecimiento mejoraría hasta una tasa anual de 3.9%.
En el análisis desagregado, considerando los sectores de oferta (cuadro 1), se observa que en 2016 el mayor crecimiento anual correspondería a construcción (4.4%) y el menor a minería (-5.2%). El perfil esperado por trimestres apunta a un crecimiento anual en torno al 2.0% en el último trimestre de 2016 (cuadro 2). Para el tercer trimestre de 2016 se espera un crecimiento de 1.7%, jalonado por el sector financiero, actividades inmobiliarias y servicios a empresas, con una tasa de 4.5 %, mientras el sector menos dinámico sería minería, que mejoraría levemente su crecimiento respecto al segundo trimestre hasta una tasa anual de -5 %.

En los sectores de demanda (cuadro 3), el mayor crecimiento anual esperado para 2016 estaría en exportaciones con 3.6% y el menor en importaciones con -2.4 %. En cuanto a las expectativas para el tercer trimestre de 2016, el mayor crecimiento se espera en el sector exportaciones, con una tasa de 4.4% y el menor en importaciones con un -6.6% (cuadro 4).

2. Inflación
La inflación total observada en octubre de 2016 (6.48%) difirió en 0,29 puntos porcentuales respecto a nuestra predicción de 6.77%, mientras la inflación básica (total sin alimentos) fue de 5.64 %, presentando una desviación de 0,19 puntos porcentuales respecto a nuestra predicción de 5.84%
(cuadro 5).

Por sectores de inflación, la mayor desviación fue de 1,23 puntos porcentuales, correspondiente al sector de alimentos frescos. Aunque se esperaba la moderación en los precios de estos alimentos, el dato observado ha sorprendido nuevamente a la baja.
Con ello se revisan a la baja nuestras previsiones para la inflación total de 2016 (en -0.1 puntos porcentuales) hasta 7.6% (cuadro 6 y figura 4). A pesar de la fuerte moderación en la tasa anual de inflación, la cual podría alcanzar 6% en diciembre de 2016, las expectativas se mantienen aún lejos del límite superior del rango meta del 4.0%. La inflación básica (total sin alimentos) esperada para diciembre de 2016 es del 5.4 %.

Desagregando por sectores, se espera que en noviembre de 2016 la inflación más alta se presente nuevamente en alimentos, creciendo a una tasa del 7.7%, que sigue siendo alta pero es la menor registrada en 2016, mientras la inflación más baja estaría en servicios (5 %).
Para el conjunto de 2017, se han revisado fuertemente a la baja las tasas de inflación total hasta el 5% y básica hasta el 4.8%, de forma que aumenta la probabilidad de que la Inflación total termine dentro del rango meta en julio de 2017.
Históricamente, la inflación observada el pasado mes de agosto representa un cambio de tendencia en las expectativas de inflación total para 2016, con revisiones a la baja a partir del mes de julio de 2016, tal como se observa en la figura 4. Tal cambio es explicado fundamentalmente por la moderación en el crecimiento del precio de los alimentos frescos.
Por el contrario, la inflación básica (total sin alimentos) completa 7 meses con una previsión que se ha mantenido en torno al 6.0% anual. La Figura 7 muestra que la elevada inflación total se explica fundamentalmente por la contribución de la inflación en alimentos.

3. Política monetaria
Con unas expectativas en la inflación básica de 5.9% para 2016 y de 4.8% para 2017, y
de crecimiento del PIB de 2.1% para 2016 y de 3.9% para 2017, aumenta la presión para que el Banco de la República reduzca su tasa de intervención hasta colocarla por debajo del 7.0% a principios de 2017 (véase figura 8).

Inflación y crecimiento: proyecciones a la baja
Inflación y crecimiento: proyecciones a la baja
La revisión de las cifras base del crecimiento y la inflación hasta julio ha sorprendido por el inicio del ajuste en la inflación, pero también por los indicadores de la dinámica económica, que parece hacerse más lenta de lo esperado.
La actualización de las previsiones de crecimiento del PIB, con información hasta el mes de julio de 2016, empeora la tasa esperada para el conjunto de 2016 en dos décimas porcentuales hasta el 2%. Para el tercer trimestre de 2016, el crecimiento anual esperado es de 1.5%, inferior en 0.5 puntos porcentuales respecto al observado en el segundo trimestre.
Estas previsiones se basan en el supuesto de 40US$ para el precio del barril de Brent en diciembre de 2016. En cuanto a la inflación, el dato de septiembre fue menor a lo esperado debido nuevamente a la caída en el precio de los alimentos frescos. Así, la previsión de inflación anual total para 2016 se revisa a la baja en 0.1 puntos porcentuales hasta 7.7% mientras la inflación básica (total sin alimentos) se mantiene en el 6% previsto el mes anterior.
Como habíamos apuntado en informes anteriores, la inflación total ha empezado a moderarse a partir del mes de agosto y se espera que termine el año entorno al 6.5%. Así, con unas expectativas para 2016 de 6% en la inflación básica y de 2% en el crecimiento del PIB, aumenta la presión para que el Banco de la República haga revisiones a la baja en la tasa de intervención durante los próximos 6 meses.
1. Crecimiento
Nuestra previsión actualizada para el crecimiento económico en 2016 con información hasta julio de 2016, empeora hasta 2% respecto al 2.2% esperado el mes anterior. Para el tercer trimestre de 2016, el crecimiento anual esperado se colocaría por debajo del observado en el segundo trimestre (1.5%, figura1). Para 2017, el crecimiento mejoraría hasta una tasa anual de 3.9%. El cambio de estas predicciones respecto al mes anterior se muestra en la figura2.

En el análisis desagregado, considerando los sectores de oferta (cuadro1), se observa que en 2016 el mayor crecimiento anual correspondería a construcción (4.5%) y el menor a minería (-5.2%). El perfil esperado por trimestres apunta a un crecimiento anual entorno al 1.8% en el último trimestre de 2016 (cuadro2). Para el tercer trimestre de 2016 se espera un crecimiento de 1.5%, jalonado por el sector financiero, actividades inmobiliarias y servicios a empresas, con una tasa de 4.5%, mientras el sector menos dinámico sería minería que mejoraría levemente su crecimiento respecto al segundo trimestre hasta una tasa anual de -4.9%.

En los sectores de demanda (cuadro3), el mayor crecimiento anual esperado para 2016 estaría en exportaciones con 2.7% y el menor en importaciones con-4%. En cuanto a las expectativas para el tercer trimestre de 2016, el mayor crecimiento se espera en el sector exportaciones, con una tasa de 2.5% y el menor en importaciones con un -9.3% (cuadro4).

2. Inflación
La inflación total observada en septiembre de 2016 (7.27%) fue menor en −0,25 puntos porcentuales respecto a nuestra predicción de 7.53%, mientras la inflación básica (total sin alimentos) fue de 5.92%, presentando una desviación de −0,15 puntos porcentuales respecto a nuestra predicción de 6.07%.
Por sectores, la mayor desviación fue de −2,11 puntos porcentuales, correspondiente al sector de alimentos frescos. Aunque se esperaba la moderación en los precios de estos alimentos, el dato observado ha sorprendido fuertemente a la baja.
Con ello, se revisan a la baja nuestras previsiones para la inflación total de 2016 (en -0.1 puntos porcentuales) hasta 7.7% (cuadro 6 y figura 4). A pesar de la fuerte moderación en la tasa anual de inflación, la cual podría alcanzar 6.5% en diciembre de 2016, las expectativas se mantienen aún lejos del límite superior del rango meta del 4.0%. La inflación básica (total sin alimentos) esperada para diciembre de 2016 es del 5.7%. Para 2017, tampoco se espera que las tasas de inflación vuelvan al rango meta. Desagregando por sectores, se espera que en octubre de 2016 la inflación más alta se presente nuevamente en alimentos, mientras la más baja estaría en servicios (5.1%). Para el conjunto de 2017, se espera que la inflación total se modere hasta el 5.7% y la básica hasta el 5.3%.

Se registra un cambio de tendencia a la baja en las expectativas de inflación total para 2016, tal como se observa en la figura4. Tal cambio es explicado por las revisiones a la baja en el precio de los alimentos frescos. Por el contrario, la inflación básica (total sin alimentos) completa 7 meses con una previsión que se ha mantenido entorno al 6.0% anual. La Figura7 muestra que la elevada inflación total también se explica por la contribución de la inflación en alimentos
3. Política monetaria
Con unas expectativas en la inflación básica de 6% para 2016 y de 5.3% para 2017, y de crecimiento del PIB de 2% para 2016 y de 3.9% para 2017, aumenta la presión para que el Banco de la República reduzca gradualmente su tasa de intervención hasta colocarla por debajo del 7.0% a principios de 2017 (véase figura 8).

Proyecciones 2016: cambio extremo?
Proyecciones 2016: cambio extremo?
La caída de la inflación de agosto (-0,6%) y el bajo crecimiento del PIB en el segundo trimestre (2%) sorprendieron a todos los analistas. La conclusión principal apunta a que la economía colombiana después de resistirse al ajuste, ha iniciado un rápido proceso de acomodamiento en el cual la demanda de los hogares y la actividad empresarial muestran contracción. Estos resultados cambian de manera importante nuestras proyecciones de crecimiento, como se observa a continuación.
El crecimiento económico en el segundo trimestre de 2016 fue inferior a lo esperado (2% frente a 2,5%), debido principalmente a un crecimiento por debajo de las expectativas en los sectores de minería, construcción, suministro de servicios públicos y transporte.
La actualización de las previsiones de crecimiento del PIB, con información hasta el segundo trimestre de 2016, empeoran la tasa esperada para 2016 en dos décimas porcentuales hasta el 2.2%, mientras para el tercer trimestre de 2016, el crecimiento anual esperado es de 2.1%, levemente superior al observado en el segundo trimestre.
En cuanto a la inflación, el dato de agosto fue menor a lo esperado (8,1 observado frente a 8,7 proyectado) sorprendiendo a la baja el precio de los alimentos frescos. Así, la previsión de inflación anual total para 2016 se revisa a la baja en 0.2 puntos porcentuales hasta 7.8% mientras la inflación básica (total sin alimentos) se revisa a la baja en 0.1 puntos porcentuales hasta 6 %.
Con unas expectativas para 2016 de 6% en la inflación básica y de 2.2% en el crecimiento del PIB, aumenta la presión para que el Banco de la República haga revisiones a la baja en la tasa de intervención durante los próximos 6 meses.
Crecimiento
La tasa anual de crecimiento del PIB observada en el segundo trimestre de 2016 (2%) resultó peor a la esperada, presentando una desviación de 0,5% puntos porcentuales frente a nuestra previsión de 2.5% (cuadro 1)

Dentro de los componentes de oferta, la desviación más significativa se presentó en los sectores de minería y construcción (3,4 puntos porcentuales), mientras que en los componentes de demanda (parte sombreada inferior del cuadro), se presentó en importaciones (7,6 puntos porcentuales).
La minería completa tres trimestres de caída, situación que se espera empiece a revertir a partir del próximo trimestre. El transporte sufrió una fuerte caída en el segundo trimestre, debido al paro camionero, con consecuencias negativas que se espera también afecten su crecimiento en el tercer trimestre. Sorprende también la caída en la construcción, la cual se mantiene en tasas históricas relativamente bajas.
Nuestra previsión actualizada para el crecimiento económico en 2016 con información hasta el segundo trimestre, empeora hasta 2.2% respecto al 2.4% esperado el mes anterior. Para el tercer trimestre de 2016, el crecimiento anual esperado sería levemente superior al observado en el segundo trimestre (2.1 %, figura 1). Para 2017, el crecimiento mejoraría hasta una tasa anual de 3.6 %. El cambio de estas predicciones respecto al mes anterior se muestra en la figura 2.

En el análisis desagregado, considerando los sectores de oferta (cuadro 2), se observa que en 2016 el mayor crecimiento anual correspondería a industria manufacturera (4.7 %) y el menor a minería (-5.3 %).

El perfil esperado por trimestres apunta a un crecimiento anual en torno al 2.2% en el último trimestre de 2016 (cuadro 3). Para el tercer trimestre de 2016 se espera un crecimiento de 2.1%, jalonado por el sector financiero, actividades inmobiliarias y servicios a empresas, con una tasa de 4.5 %, mientras el sector menos dinámico sería minería que mejoraría levemente su crecimiento respecto al segundo trimestre hasta una tasa anual de -5 %.

En los sectores de demanda (cuadro 4), el mayor crecimiento anual esperado para 2016 estaría en exportaciones con 3.6% y el menor en importaciones con -2.4 %. En cuanto a las expectativas para el tercer trimestre de 2016, el mayor crecimiento se espera en el sector exportaciones, con una tasa de 4.6% y el menor en importaciones con un -6.1% (cuadro 5).

2. Inflación
La inflación total observada en agosto de 2016 (8.1%) difirió en 0,64 puntos porcentuales respecto a nuestra predicción de 8.73%, mientras la inflación básica (total sin alimentos) fue de 6.1%, presentando una desviación de 0,2 puntos porcentuales respecto a nuestra predicción de 6.3% (cuadro 6).

Por sectores de inflación, la mayor desviación fue de 6,91 puntos porcentuales, correspondiente al sector de alimentos frescos. Aunque se esperaba la moderación en los precios de estos alimentos, el dato observado ha sorprendido fuertemente a la baja.
Con ello, se revisan a la baja nuestras previsiones para la inflación total de 2016 (en -0.3 puntos porcentuales) hasta 7.8%. A pesar de que se espera una fuerte moderación en la tasa anual de inflación, para diciembre de 2016 alcanzaría el 6.9 %, aún lejos del límite superior del rango meta del 4.0%.
La inflación básica (total sin alimentos) esperada para diciembre de 2016 es del 5.8 %. Para 2017, tampoco se espera que las tasas de inflación vuelvan al rango meta.
Desagregando por sectores, se espera que en septiembre de 2016 la inflación más alta se presente nuevamente en alimentos, cayendo a una tasa del 11.2%, mientras la inflación más baja estaría en servicios (5.1 %).
Para el conjunto de 2017, se espera que la inflación total se modere hasta el 6.2% y la básica hasta el 5.6 %. Después de 4 meses en que apenas se han presentado revisiones en las previsiones de inflación total anual para 2016, con el dato de agosto se produce una clara revisión a la baja, lo que parece confirmar el cambio de tendencia en la inflación total (figura 4).

Detrás de estas revisiones ha estado principalmente la alta volatilidad de los precios de los alimentos frescos. En efecto, la inflación básica (total sin alimentos) completa 6 meses con una previsión que se ha mantenido en torno al 6.0% anual. La Figura 7 muestra que en este periodo de elevada inflación total, la contribución de la inflación en alimentos ha tenido una alta contribución.


3. Política monetaria
Con unas expectativas en la inflación básica de 6% para 2016 y de 5.6% para 2017, y de crecimiento del PIB de 2.2% para 2016 y de 3.6% para 2017, aumenta la presión para que el Banco de la República reduzca gradualmente su tasa de intervención hasta colocarla en el 7.0% a principios de 2017 (véase figura 8).

[1] Las previsiones en el cuadro 1 tienen en cuenta las revisiones en los datos históricos de contabilidad nacional publicados en agosto de 2016.
Julio de 2016: Colombia ajusta sus proyecciones de crecimiento: que explica esta desaceleración?
Julio de 2016: Colombia ajusta sus proyecciones de crecimiento: que explica esta desaceleración?
En su última reunión la junta directiva el Banco de la República revisó sus proyecciones de crecimiento de la economía colombiana en 2016 de 2,5% a 2,3%. Nuestra revisión mensual también nos arroja una menor proyección de crecimiento, del 2,4% cuando un mes atrás se estimaba en 2,6%.
En donde están las fuentes de desaceleración de la economía? Que fue lo que cambió en el mes de julio?
Cuando parecía que a principios del año la economía colombiana se resistía al ajuste impuesto por la demanda mundial y el alza local de las tasas de interés, las cifras muestran que la demanda de los hogares comienza a ajustarse ante la presión que sobre el ingreso real ejerce la fuerte inflación.
En torno a esta variable han girado los resultados de julio pasado, en los cuales por cuenta del paro camionero el crecimiento de los precios fue superior al proyectado por todos los analistas. La inflación total observada en el séptimo mes del año (8.97%) difirió en 0.38 puntos porcentuales respecto a nuestra predicción de 8.59%, mientras la inflación básica (total sin alimentos) fue de 6.27%, presentando una desviación de −0,09 puntos porcentuales respecto a nuestra predicción de 6.37%. Por sectores de inflación, la mayor desviación fue de 4.87 puntos porcentuales, correspondiente al sector de alimentos frescos, el sector más golpeado por el paro.
Tasas de interés, al alza hasta cuando sea necesario. Otro de los factores tiene que ver con la política monetaria, en la que el Banco de la República endureció su postura dejando claro que está dispuesto a subir tasas indefinidamente hasta que la inflación comience a ceder, una política que comienza a tener efectos sobre el consumo, que se viene debilitando en los últimos meses.
Aunque con las expectativas en la inflación básica de 6.1% para 2016 y de 5.9% para 2017 y de crecimiento del PIB de 2.4% para 2016 y de 3.4% para 2017 se reduce la presión para que el Banco de la República modifique su tasa de intervención durante los próximos 12 meses, esta institución ha dejado claro que continuará subiendo la tasa hasta que la inflación recupere su senda hacia la meta.
Crecimiento económico menor, producto del ajuste
Nuestra previsión actualizada para el crecimiento económico en 2016, incorporando indicadores mensuales hasta mayo en comercio exterior, industria, comercio y construcción, empeora hasta 2.4% respecto al 2.6% esperado el mes anterior, debido principalmente a un menor crecimiento esperado en el sector comercio.
El crecimiento en 2016 ha estado marcado por la desaceleración de sectores que se habían mantenido fuertes en 2015. Es el caso del comercio, que mostró un crecimiento en el primer semestre del 2,7% anual, una tasa menor a la registrada los años anteriores, en donde había crecido entre el 6% y el 8%. Este ajuste se observó sobre todo en el comercio de alimentos, que representa más del 20% de las ventas del comercio, en productos de aseo y cosméticos y en bienes durables como vehículos, electrodomésticos y muebles-computadores. Con todo, sectores como autopartes, ferreterías (mantiene tasas altas pero empieza a desacelerarse), confecciones y bebidas, que sostienen el crecimiento sectorial manteniendo tasas altas en 2016.
También se observó el caso de servicios, sector que fue impulsado por actividades distintas a las de mayor dinamismo en 2015 como restaurantes, almacenamiento y actividades asociadas al transporte y publicidad, mientras la actividad inmobiliaria, informática, salud, telecomunicaciones, radio y televisión almacenamiento y entretenimiento registraron una menor actividad frente a los trimestres anteriores.
Proyecciones segundo trimestre y 2017
Para el segundo trimestre de 2016, el crecimiento anual esperado sería igual al observado en el primer trimestre (2.5%). Para 2017, el crecimiento mejoraría hasta una tasa anual de 3.4%.
Vista por trimestres y sectores, se observa que el mayor crecimiento anual correspondería a construcción (5.7%) y el menor a minería (-2.7%). El perfil esperado por trimestres apunta a un crecimiento anual en torno al 2.5% en el último trimestre de 2016. Para el segundo trimestre de 2016 se espera que el crecimiento esté jalonado por el sector industria manufacturera, con una tasa de 5.3%, mientras el sector menos dinámico sería minería que mejoraría levemente su crecimiento respecto al primer trimestre hasta una tasa anual de -3.4%.
En los sectores de demanda, el mayor crecimiento anual esperado para 2016 estaría en exportaciones con 4.7% y el menor en consumo final del gobierno con 2.1%. El mayor crecimiento en el segundo trimestre de 2016 sería el del sector importaciones, con una tasa de 12% y el menor el de consumo final del gobierno con un 1.8%.
Cuándo logrará controlarse el crecimiento de la inflación?
Cuándo logrará controlarse el crecimiento de la inflación?
Las cifras de inflación de mayo habían comenzado a mostrar una tendencia a la baja en la inflación total y de alimentos. Sin embargo, junio registró un repunte, donde los alimentos frescos llegaron a registrar un crecimiento del 14,2%. También se observa que detrás de la elevada inflación total anual se mantiene una alta contribución de la inflación básica, donde están rubros como educación, transporte, arriendos o salud.
Que indican las predicciones sobre estos cambios?
Junio. La inflación total observada en junio de 2016 (8.6%) fue mayor en 0.23 puntos porcentuales a nuestra predicción de 8.4%, mientras la inflación básica (sin alimentos) fue de 6.32%, presentando una desviación de 0.1 puntos porcentuales respecto a nuestra predicción de 6.3%. Este comportamiento se debió a un crecimiento mayor al esperado en los alimentos frescos que ya alcanzan una tasa anual del 14,2%. El perfil esperado de inflación iniciaría una senda moderada de descenso que sin embargo dejaría la inflación de diciembre de 2016 lejos del límite superior del rango meta del Banco de la República.

Fuente: DANE, estimaciones Equipo Económico EA
Proyección de Julio.Para el mes de julio se espera que la inflación total registre un 8,6% donde la inflación más alta se presente en alimentos manteniéndose en una tasa del 14.2% y la más baja en servicios (5.3%). La inflación básica, por su parte, continuaría siendo elevada al registrar un 6,4%, tasa que no comenzaría a ceder sino hasta el último trimestre del año.
Total 2016. Con los cambios registrados en el mes de junio, se revisan levemente al alza nuestras previsiones para la inflación total de 2016 hasta el 8% y de 6,2% en la inflación básica. Hasta el mes de mayo, las previsiones de inflación total anual para 2016 habían completado más de un año de revisiones continuas al alza, especialmente las últimas 8 revisiones. Con el dato observado de mayo se había roto esta tendencia con una ligera revisión a la baja, que sin embargo ha vuelto a repuntar con el dato peor a lo esperado de junio.
A pesar de esta innovación al alza, nuestros modelos apuntan a que la tasa anual de inflación empezaría a moderarse durante los meses restantes de 2016 y durante 2017, sin que se espere que vaya a caer por debajo del 6.6%.
Total 2017. Para 2017 se esperan tasas anuales de 6.6% y 6.2% en la inflación total y básica, respectivamente. En general, se observa una tendencia hacia la moderación en la inflación para los próximos meses, aunque podría volver a repuntar al final de 2017.
Y las tasas?. Con unas expectativas en la inflación básica de 6.2% para 2016 y de 6.2% para 2017, y de crecimiento del PIB de 2.6% para 2016 y de 3.3% para 2017, se reducen la presión para que el Banco de la República modifique su tasa de intervención, de modo que no espera que siga aumentando durante los próximos 12 meses.
Sin embargo, es preciso anotar que el Banco Central observa que las presiones de demanda persisten y se manifiestan en la dificultad para lograr que la inflación básica ceda aunque se aumenten las tasas. Nuestras proyecciones indican que aún en 2017 se mantendría creciendo en 6,2%.
El comportamiento de los tipos de interés también dependerá de la respuesta de la demanda de la economía y el crecimiento del PIB, a fin de que su desaceleración presione el ajuste de los precios. Con todo, nuestras estimaciones apuntan a que la meta de inflación se recuperará en un plazo mayor a 2017.

Fuente: Cálculos Equipo Económico EA
Proyecciones de inflación: cede 2016, se logrará la meta al 2017?
Proyecciones de inflación: cede 2016, se logrará la meta al 2017?
Las cifras de inflación del mes de mayo trajeron noticias para la economía: 1) los alimentos frescos alcanzaron su punto máximo de crecimiento y contribución a la inflación total, 2) en el segundo semestre la inflación comenzaría a ceder sin llegar al rango meta y 3) En 2017 la inflación continuaría en ajuste.

Fuente: DANE, Proyecciones equipo económico EA
Como se observa en el gráfico, la inflación de alimentos, manufacturas y energéticos tiene la mayor incidencia en la inflación total desde 2015. Mientras en alimentos y energéticos el clima es el factor generador de crecimiento de los precios, en las manufacturas la devaluación ha tenido un efecto importante en los costos y lo seguiría teniendo en 2017. Como lo anota el Banco de la República, existe un componente de indexación importante, que se observa en la inflación básica y sobre el cual se concentra la política monetaria.
Precios de alimentos: a tasas no vistas en 15 años
En la coyuntura de mayo, los alimentos frescos crecieron a tasas no vistas en la serie histórica desde 2000 (tasa anual de 22.8%), circunstancia que produjo un desfase entre nuestra estimación y el dato observado de inflación anual (8% frente a 8,2%).
La inflación básica en cambio cede más lentamente. En mayo la inflación básica (sin alimentos) fue de 6.1%, presentando una desviación de −0,2 puntos porcentuales respecto a nuestra predicción de 6.3%. No obstante, al tener un componente importante de expectativas e influencia de la devaluación, no muestra señales de retroceso y no se colocaría por debajo del 6.0% en ninguno de los meses restantes del presente año (se prevé para 2016 una tasa anual de 6.1%). En efecto, las proyecciones indican que continuará teniendo impacto en la inflación de 2017, con un valor de 6.4%, superior al que se estima cierre 2016 (6,1%).
La inflación total se modera desde agosto. Hasta el mes de mayo, las previsiones de inflación total anual para 2016 habían completado más de un año de revisiones continuas al alza, especialmente las últimas 8 revisiones. Sin embargo, este mes se rompe esta tendencia con una ligera revisión a la baja, aunque se mantiene la alta contribución de la inflación básica a la tasa anual de inflación total. La inflación total se empezaría a moderar a partir de agosto del presente ejercicio, para cerrar 2016 en 7,9%. En efecto, se revisan levemente a la baja nuestras previsiones para la inflación total de 2016 hasta 7.9% y para diciembre de 2016, la inflación total alcanzaría el 7.5%.
Para 2017, se espera que la inflación total se modere hasta el 6.7%, mientras que la inflación básica se mantendría superior al 6.0%. En general, se observa una tendencia hacia la moderación en la inflación para los próximos meses, aunque podría volver a repuntar a finales de 2017 si las expectativas y la contracción del consumo no se refleja en menores precios.
Por el momento, el Banco de la República señala que el ajuste de la economía se está dando de manera saludable, con cierta reticencia del consumo a ajustar su dinámica. Sin embargo, como se señala en nuestro informe sobre el PIB, la contracción del gasto del gobierno se ve de manera importante desde el primer trimestre, lo que puede impactar la demanda agregada en su conjunto.
Con un crecimiento de la economía revisado a la baja, (2,5% en 2016) y los riesgos derivados del panorama internacional (demanda mundial, precios del petróleo, situación de nuestros socios comerciales), esperamos que la tasa anual de inflación empezaría a moderarse a finales de año y durante 2017, aunque no se espera que vaya a caer por debajo del 6.0% durante todo este periodo.
El perfil esperado de inflación alcanzaría su tasa más alta hacia mitad de año e iniciaría una senda moderada de descenso que sin embargo dejaría la inflación de diciembre de 2016 lejos del límite superior del rango meta del Banco de la República 7,9% va 4% anual.
Continuarán subiendo las tasas de interés?. Con unas expectativas de 6.1% para 2016 y de 6.4% para 2017 en la inflación básica, y de 2.5% para 2016 y de 3.3% para 2017 en el crecimiento del PIB, se reduce la presión para que el Banco de la República modifique su tasa de intervención, de modo que no registraría grandes modificaciones del 7.25% en los próximos 12 meses.
Inflación de abril y proyección de crecimiento primer trimestre de 2016: cambio de tendencia?
La proyección realizada por Economía Aplicada para la inflación 12 meses a abril fue prácticamente igual a la registrada por el DANE: 7,92% frente a 7,93% pronosticada por Economía Aplicada. Sin embargo, la noticia principal es el inicio del ajuste de las tasas de inflación, gracias a una política monetaria más agresiva y un leve repunte de las lluvias en este mes, que comenzaría a mejorar la oferta de alimentos y a incidir en un menor costo de la energía, vital en el desempeño industrial.

Fuente: Cálculos equipo de proyecciones EA
Los datos de crecimiento del PIB continúan dándonos cifras ligeramente más positivas que el resto de los analistas, con tasas entre el 3 y 3,3%. Sin embargo, se mantienen los riesgos para la predicción en la evolución del precio del petróleo (cuyo supuesto es que termine 2016 en un precio de 30US$/barril), el impacto de las mayores tasas de interés, la dinámica de la devaluación o el grado de recuperación de las exportaciones.
Con la actualización de nuestros indicadores observados hasta febrero, las previsiones de crecimiento económico para 2016 mejoran levemente hasta una tasa que se encontraría entre 3.0% y 3,3%, gracias a las mejores perspectivas en el sector del comercio. Para el primer trimestre de 2016, se espera un crecimiento de 3.1%, 0.2 puntos porcentuales inferior al observado en el cuarto trimestre de 2015.

Fuente: Cálculos Equipo proyecciones EA
Nuestra previsión actualizada para el crecimiento económico en 2016, incorporando indicadores mensuales hasta febrero en comercio exterior, industria, comercio y construcción, estaría entre 3.0% y 3,3%. Para el primer trimestre de 2016, el crecimiento anual esperado caería hasta 3.1% respecto al observado en el cuarto trimestre de 2015. El análisis desagregado considerando los sectores de oferta, muestra que en 2016 el mayor crecimiento anual correspondería a industria manufacturera (7%) y el menor a minería (-2.1%).
El perfil esperado por trimestres apunta a un crecimiento en torno al 3.7% a finales de 2016. Para el primer trimestre de 2016 se espera que el crecimiento este jalonado por el sector industria manufacturera, con una tasa de 6.8%, mientras el sector menos dinámico sería minería con un -3.6%.
En los sectores de demanda, el mayor crecimiento anual esperado para 2016 estaría en formación bruta de capital con 3.1% y el menor en importaciones con 12.2%. El mayor crecimiento en el primer trimestre de 2016 sería el del sector consumo final del gobierno, con una tasa de 3% y el menor el de importaciones con un -12.1%.

Fuente: Cálculos Equipo proyecciones EA
Inflación: comenzó a moderarse pero al cierre de 2016 estaría en 8%
Frente a estos datos de crecimiento y alto riesgo, se mantienen los malos datos de inflación, aunque con resultados levemente menores. El dato de abril de 2016 cumplió exactamente con nuestras expectativas, cayendo hasta el 7.9% respecto al 8.0% observado en marzo, con lo cual se mantiene nuestra previsión de 8.0% para el conjunto de 2016.
En abril, la principal innovación fue la baja en el grupo de energéticos, en concreto energía eléctrica que presentó una inflación mensual de -5.65%. En cualquier caso, la inflación total de 2016 estaría lejos de acercarse al 4.0% con una previsión del 8%, mientras que la inflación básica (total sin alimentos) no se colocaría por debajo del 6.0% en ninguno de los meses restantes del presente año (se prevé para 2016 una tasa de 6.1%). Estas malas previsiones para la inflación junto con un crecimiento moderado del PIB del 3.0%, mantienen la presión para que el Banco de la República siga aumentando la tasa de intervención por encima del 7.0%. No se espera que esta presión disminuya a finales de 2016, dadas las malas expectativas de inflación.

Fuente: Cálculos equipo económico EA
La inflación total observada en abril de 2016 (7.93%) difirió en 0.01 puntos porcentuales respecto a nuestra predicción de 7.92%, mientras la inflación básica (sin alimentos) fue de 6.02%, presentando una desviación de −0,3 puntos porcentuales respecto a nuestra predicción de 6.32%. Por sectores de inflación, la mayor desviación fue de −3,33 puntos porcentuales, correspondiente al sector de productos energéticos.

Fuente: Cálculos equipo económico EA
Con ello, se revisan levemente al alza nuestras previsiones para la inflación total de 2016 hasta 8%. Para diciembre de 2016, la inflación total alcanzaría el 7.8% y la básica el 6.4%. En mayo de 2016 se espera que la inflación de alimentos alcance una tasa del 13.5%, mientras la inflación más baja estaría en productos energéticos (4.7%).

Fuente: Cálculos equipo económico EA
El perfil esperado de inflación alcanzaría su tasa más alta hacia mitad de año e inicia una senda moderada de descenso que sin embargo dejaría la inflación de diciembre de 2016 lejos del límite superior objetivo del Banco de la República. Hasta este mes, las previsiones de inflación para 2016 completan más de un año de revisiones continuas al alza, especialmente las últimas 8 revisiones, con un aporte significativo de la inflación en alimentos.
Con una inflación básica del 6,1%, y un intervalo de crecimiento entre 3 y 3.3% para el PIB, se mantiene la presión para que el Banco de la República siga aumentando la tasa de intervención que incluso podría llegar hasta un 7.5% a final de año.
El crecimiento en la economía colombiana en 2016: entre el clima y la economía mundial
El crecimiento en la economía colombiana en 2016: entre el clima y la economía mundial
Abril 13 de 2016
A pesar de contar con buenos fundamentales económicos y una favorable dinámica de inversión y consumo, el crecimiento económico de Colombia en 2016 se verá abocado al ajuste por dos variables ajenas a la política económica interna: los precios del petróleo y el fenómeno del niño.
La baja en el precio internacional del petróleo redujo el ingreso de dólares al país generando una fuerte devaluación mientras el fenómeno del niño generó un shock de oferta que presionó los precios de los alimentos a niveles que ningún analista ha podido prever en magnitud.
Si no fuera por los impactos fuertes de estas variables, la economía colombiana en 2016 conservaría una tasa de crecimiento superior al de la economía mundial. El FMI redujo su proyección de crecimiento del 3,4% en enero a 3,2% en abril y nuestra proyección de crecimiento para Colombia estaría en torno al 3% este año.
Aunque los precios del petróleo parecen recobrar algo del terreno perdido y el fenómeno del niño está terminando, 2016 verá hasta el final una inflación creciente y un tipo de cambio devaluado. Esta conclusión surge de observar la evolución de la inflación en los últimos trece meses y nuestras proyecciones, que muestran que la de alimentos fue superior a la registrada en 2014, una situación que se agudizó con un agravamiento de esta tendencia desde julio de 2015 y se prolongaría hasta finales de 2016.

Fuente: Proyecciones EA con base en DANE
Pero no sólo los alimentos fueron los perjudicados: el fenómeno del niño deterioró la capacidad de los embalses y llevó los precios de la energía a máximos históricos, con impacto en los costos industriales. A los costos de la energía se sumó la devaluación, que encareció las materias primas importadas generando un aumento también de los precios de los bienes finales que estaba siendo contenido por la industria pero que se desató en el segundo semestre del año.
Todos estos factores tuvieron efecto en la inflación básica, que se mantuvo estable hasta octubre de 2015, pero cambió de tendencia hacia al alza cuando ya las expectativas de altos precios se habían trasladado a los otros productos.
Nuestras proyecciones de inflación en 2016 indican que la inflación irá cediendo con el paso de los meses, pero que no alcanzará a ser menor al 7,9% en 2016.
Las tasas de interés y la dinámica económica
Así las cosas, el Banco de la República se tornó más agresivo en su política de alza a las tasas de interés, una circunstancia que espera atenuar vía consumo las expectativas de precios. Un beneficio adicional de esta alza podría estar en estimular el ingreso de capitales al país, bajando con una mayor oferta de dólares, la presión del tipo de cambio sobre los costos y precios de la industria.
El ambiente para que las tasas de interés sean atractivas a los capitales externos ha mejorado, pues la reserva federal por el momento no haría grandes subidas de tipos de interés ante la incertidumbre en el crecimiento económico mundial. Del mismo modo, los precios del petróleo parecen no bajar más por el momento por cuenta de las señales de ajuste que han lanzado los países de la OPEP.
Un precio de 40 dólares promedio sería muy bajo aún pero tendría un efecto sobre los ingresos petroleros mejor que los 20 dólares que llegaron a plantearse al inicio del año. Por tanto, se esperaría que tanto la inflación de alimentos como la devaluación cedieran pero para el último trimestre de 2016 o ya en 2017.
En términos de crecimiento, nuestras proyecciones muestran que el consumo de los hogares ya estaría realizando el ajuste provocado por las variables anteriores, mientras la inversión continúa con una dinámica que incluso con costos de financiación altos podría mantenerse, pero que tanto?.
El dilema de la inversión
El país lleva una dinámica inversora importante, por cuenta de la ejecución de los proyectos de cuarta generación (4G), que implicarán en 2016 inversiones por una parte de los 11 billones de pesos que se tiene previstos se invertirán en la primera ola.
La industria y la construcción de edificaciones serían los sectores del crecimiento, con una oferta dirigida a sustituir importaciones y solventar las necesidades del mercado interno. Con esta premisa y el bajo nivel de crecimiento que registró en 2015, Economía Aplicada proyecta un crecimiento el 7% para la industria en 2016, mientras la construcción estaría en torno al 4% o un poco mayor teniendo en cuenta que también la construcción de Bogotá registraría un repunte importante frente al año pasado.
A pesar de la convergencia de factores exógenos, y de que el crecimiento de la economía Colombiana lleva la senda del ajuste, nuestra proyección, al igual que en 2015, continúa siendo ligeramente más optimista que en otros análisis presentados para la economía Colombiana, con una tasa del 3%. Un resultado donde la inversión será la variable que impulsará la economía, pues tanto el consumo de los hogares como el gasto del gobierno han agotado sus reservas.
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Inflación 2016: desafíos de política, proyección y perspectivas
Inflación 2016: desafíos de política, proyección y perspectivas
Marzo 10 de 2016
Las proyecciones elaboradas por economía aplicada con base en la información de febrero apuntan a que el año cerrará con una inflación total del 7,8%, una cifra cercana al doble del límite superior del rango meta establecido por el Banco de la República (4%).
Esta cifra tiene en alerta a las autoridades monetarias que a marzo 10 de 2016 han incrementado la tasa de interés en dos oportunidades, un proceso que apenas inicia y en el cual este indicador podría llegar a tener unos de los niveles más altos en 15 años.

Fuente: Banco de la República
Las tasas de interés se elevan para generar un ajuste en el consumo y por esta vía una baja en los precios. Sin embargo, este fenómeno sería más fácil de controlar si solo fuera de demanda, pues una contracción del consumo favorecería el aumento de los inventarios en la industria y el comercio, obligando a las empresas a reducir sus precios de venta. De igual manera la menor inversión proveniente de un crédito más costoso generaría menor demanda y contracción de los precios.
Shocks de oferta
Sin embargo, en esta oportunidad la economía enfrenta desafíos de mayor magnitud y así lo muestran las cifras. Los bajos precios internacionales de los productos básicos y el fenómeno de la niña y el niño llevan varios años presionando la oferta de alimentos.
En el caso del arroz, el producto de mayor peso en la canasta familiar colombiana después de la carne, fue el principal causante de la mayor inflación en 2015. El fenómeno de la niña generó una crisis tan fuerte que el área cultivada en 2014 fue la menor en 14 años. En 2015 la cosecha está parcialmente en riesgo por las bajas precipitaciones.
La oferta arrocera se recuperó en 2015, bajando levemente la presión sobre los precios en 2016, una tendencia que muy lentamente están mostrando también los alimentos frescos. El crecimiento de los precios de febrero fue menor en dos puntos frente a lo proyectado por nosotros, aunque sigue siendo muy alto el crecimiento de este rubro (17,9%).

Fuente: Cálculos equipo económico EA
En los alimentos procesados, que representan el 20% de la canasta familiar, las cifras a febrero mostraron una tendencia contraria, en la cual el incremento de los costos de las materias primas importadas como el trigo tuvo un fuerte impacto en sus precios, que crecieron 9,4%. Como lo hemos mencionado en informes anteriores, las empresas industriales habían castigado los márgenes asumiendo el aumento de los costos generado por la devaluación, por temor a una baja en el consumo. Sin embargo, en 2016 ya están trasladando estos incrementos a los precios finales, como lo muestra el IPC.
Las cifras de febrero muestran que todos los productos provenientes del trigo (importado casi en su totalidad) son los de mayor contribución a la inflación de alimentos procesados. Pastas, cereales preparados, otros cereales, pan y otros productos de panadería muestran importantes crecimientos en febrero comparados con el mismo mes de 2015. También tuvieron fuertes incrementos los aceites y grasas, azúcar y los dulces y confites.
Costos de la energía. El segundo factor de oferta con impacto en la inflación son los costos de la energía: el 69% de la energía que se consume en Colombia proviene de fuentes renovables como el agua[2], una fortaleza en términos de energías limpias pero que en momentos en que el país vive el peor fenómeno del niño en su historia repercute en el nivel de los embalses, que se encuentran en el 30%. A esta circunstancia se suma la escases de gas, que dificulta el funcionamiento de las plantas térmicas, que representan la tercera parte de la generación de energía en el país. Estas circunstancias han generado un alza de los precios en bolsa, impactando los costos industriales.
Precio de la energía en Bolsa (KWH)
2014-2016 (marzo 6)

Fuente: XM
Las cifras a febrero registraron un crecimiento en los precios de la energía del 7,3%, una cifra que supera los resultados de años precedentes. En febrero se observó también un fuerte crecimiento y especialmente en servicios, destacándose la sorpresa al alza en el crecimiento de los costos educativos.

Proyecciones
Para el mes de marzo de 2016 se espera que la inflación total se mantenga en 7.6% mientras la inflación básica podría alcanzar el 6.1%. Por sectores, la inflación más alta seguiría correspondiendo a alimentos, con una tasa de 11.5%, mientras la más baja se mantendría en servicios (4.8%).
Así, con el empeoramiento de las previsiones para 2016 en la inflación básica (6.2%) y con un crecimiento del PIB en torno al 3.0%, se mantiene la presión para que el Banco de la República siga aumentando la tasa de intervención, incluso hasta alcanzar el 7.0% al finalizar el presente año.
Las opciones de política monetaria podrían reducirse si no existe una planeación cuidadosa de la oferta agrícola y energética en el futuro, ambos sectores totalmente dependientes de una variable de gran trascendencia que puede determinar el futuro de Colombia y de muchos países del mundo: el cambio climático.
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Inflación: Banco de la República modelo 2016?
Inflación: Banco de la República modelo 2016?
Cifras y proyecciones
Febrero 2016
La inflación observada en enero de 2016 superó nuevamente las expectativas de los modelos, colocándose por primera vez desde 2009 por encima del 7.0%.
Figuras 1 y 2. Cambio en las previsiones de inflación anual y tasa de intervención.

Fuente: Cálculos equipo económico EA
Nuestros cálculos indican que la inflación no volverá al límite superior del rango meta del 4.0% en todo el 2016. Incluso la inflación de alimentos no se colocaría por debajo del 9.0%.
Ante este desanclaje de la meta de inflación de su rango meta (4%), el Banco de la República en 2016 endurece su postura frente al aumento de las tasas de interés, dejando en un segundo plano las consideraciones sobre los efectos de sus medidas en el crecimiento. El fuerte desafío de corto y mediano plazo es encarrilar de nuevo las expectativas de inflación.
Economía Aplicada estima que la inflación total en 2016 se sitúe en el 7.2%, registrando un empeoramiento de las previsiones para 2016 en la inflación básica (5.8%) y un crecimiento moderado del PIB (3.0% proyecta EA). Desde esta perspectiva, se mantiene la presión para que el Banco de la República siga aumentando la tasa de intervención más allá del 6.0%, nivel fijado a finales de enero[1].
Alivios y presiones a las tasas de interés y la inflación
El anuncio de la reserva federal de Estados Unidos de sujetar su política de alzas de tasas a la evolución de la economía mundial, es un alivio para la política del Banco de la República, pues esta variable ya no será un motivo para realizar un alza de tasas con el fin de estimular el flujo de capitales hacia el país.
Sin embargo, todas las presiones vienen del mercado interno y el shock de oferta generado por una combinación del fenómeno del niño y el traslado de la devaluación a los costos de producción.
El fenómeno del niño. Ante la intensidad del fenómeno del niño, las siembras se han atrasado y actividades como la ganadería, que habían recobrado su dinámica de retención en pos de la recuperación del hato ganadero, podrían adelantar su fase de sacrificio al no poder sostener el ganado en las difíciles condiciones de clima.
De 51 categorías de productos de alimentos registrados por el IPC en enero de 2016, solamente cinco registraron un crecimiento de los precios menor que el de enero de 2015.

Fuente: DANE, cálculos EA
En cuanto a los cereales, donde Colombia depende en casi su totalidad de importaciones (excepto arroz donde son un 40%), una mirada al crecimiento de los precios en 2016/2015 a enero revela que cereales como el arroz, la harina de maíz, el pan, los cereales preparados registraron incrementos en sus precios superiores a los de 2015.
La devaluación. En uno de nuestros anteriores informes señalábamos como en 2015, trasmisión de la devaluación del peso a los costos de materias primas, los productores industriales habían castigado sus márgenes para no perder mercado.
En 2016, estos costos han comenzado a reflejarse ya en los precios al consumidor. Un ejemplo claro son los cereales, que registran mayores aumentos en 2016 cuando se comparan con el mismo período de 2015.
Proyecciones
Economía Aplicada proyecta que la inflación para el mes de febrero de 2016 es de 7.3%, con una inflación básica de 5.5% y una prevista de alimentos de 11.9%.
Para el total de 2016 se pronostica una inflación de 7.2% con una inflación básica de 5.8% y una prevista de alimentos de 10.9%.
[1] http://www.banrep.gov.co/es/comunicado-29-01-2016
Colombia: entre inflación y crecimiento?. Proyecciones 2016
Enero 2016
Colombia habría cerrado 2015 con un crecimiento cercano al 3,1%, destacado frente al desempeño de las economías latinoamericanas. Sin embargo, en 2016 no podría superar este resultado: la excesiva presión de la inflación y el desanclaje de las expectativas obligará al Banco Central a generar un ajuste severo en la economía vía tasas de interés. En los resultados de este año pesará también el estado de las cuentas fiscales y el impacto de las presiones derivadas del entorno internacional. Estas son nuestras proyecciones de inflación y crecimiento.
Economía mundial: un inicio turbulento con impactos en Colombia
La caída de los precios del petróleo, el alza de las tasas de interés en Estados Unidos y el bajo crecimiento de la economía China son tres cambios fuertes con incidencia directa en nuestro país.
La caída en los precios del petróleo genera menores ingresos para la nación y un menor flujo de inversión extranjera. El alza de las tasas de interés de Estados Unidos estimula la salida de capitales del país y encarece el costo del crédito en los mercados internacionales. Ambos factores presionan el peso colombiano que cerró 2015 con una devaluación del 32% y en lo corrido de 2016 registra ya un 3,08%[1].
La devaluación tiene un efecto fuerte en los costos de materias primas y la inflación de productores y consumidores, una circunstancia a la que se sumó el impacto del fenómeno del niño en los precios de los alimentos y la crisis del sector arrocero, alimento básico de la canasta familiar. El alza en la inflación presiona al Banco Central para aumentar la tasa de interés, buscando la contracción del crédito y una menor inversión y consumo para reducir los precios. Todo un dilema pues el mercado interno fue el que mantuvo nuestra economía creciendo a tasas superiores al promedio de América Latina.
El menor crecimiento Chino representa una caída en la demanda de carbón y petróleo, materias primas que representan más del 50% de nuestras exportaciones. Pero aunque para nuestro país el mayor impacto provenga de la demanda de materias primas, el efecto de la menor demanda China en el resto de países también nos afecta. China fue el motor de crecimiento mundial desde 2008, mientras Europa y Estados Unidos crecían poco y generaron en estos años una fuerte dependencia de las exportaciones al país asiático, que en 2015 contrajo sus compras en 14,5% anual.
Cinco años de bajo crecimiento de la economía mundial acabaron debilitando las exportaciones chinas, sus ingresos y por ende, su mercado interno. El mercado de valores chino recibió los ahorros de millones de chinos, que hoy han tenido grandes pérdidas. La economía mundial pareciera volcarse hacia su mercado interno, mientras China y el comercio mundial se recuperan.
América Latina no es la excepción. Colombia registró en 2015 una caída en sus exportaciones del 35%[2], extendida a la gran mayoría de productos. Los principales socios comerciales de Colombia (Estados Unidos, Ecuador, Venezuela, Perú y Brasil) también están percibiendo menos ingresos de exportación y sus mercados internos se contraen. Sufren fuertes devaluaciones o viven la circunstancia de tener economías dolarizadas. Registran niveles de inflación crecientes, menores ingresos fiscales y alzas en tasas de interés para controlar la demanda.
Proyecciones
Economía Aplicada estima que para 2016 el crecimiento económico se mantendrá en 3.1%, una proyección relativamente optimista frente a otros análisis. Nuestro resultado está basado en dos conclusiones: a pesar de un ritmo menor, el consumo de los hogares continuaría aportando al crecimiento. De igual manera, la formación de capital, manifiesta en la inversión, se verá fortalecida por la entrada en ejecución de los proyectos de infraestructura 4G, en etapa de pre-inversión en los años anteriores.
Sin embargo, los riesgos para la predicción se presentan en varios frentes entre los cuales se cuentan la evolución del precio del petróleo, la magnitud de la reforma tributaria, el impacto de mayores tasas de interés, la dinámica de la devaluación o el grado de recuperación de las exportaciones.

Fuente: DANE, proyecciones equipo de estudios Economía Aplicada
Por sectores se observa que los mejores crecimientos se presentarían en la industria, el sector financiero, construcción y electricidad gas y agua mientras el sector minería-hidrocarburos continuará registrando resultados modestos. También muestra que el primer semestre tendría resultados más favorables en crecimiento mientras los dos últimos trimestres del año se presentará desaceleración frente a los resultados de 2015.

Fuente: Proyecciones EA
Frente a estos datos de moderado crecimiento y alto riesgo, se reafirman los datos de inflación. Las perspectivas para 2016 son bastante negativas: la inflación total estaría lejos de acercarse al 4.0% con una previsión del 6.1%, mientras que la inflación básica (total sin alimentos) no se colocaría por debajo del 5.0% en todo el próximo año (se prevé un 5.2%).
[1] A 14 de enero
[2] Año corrido a noviembre, último dato disponible
Cifras y claves del cierre económico de 2015 y el futuro 2016
Cifras y claves del cierre económico de 2015 y el futuro 2016

Después del optimismo de enero y el pesimismo de junio, las cifras muestran que este año la economía colombiana podría cerrar con resultados positivos. Los resultados del tercer trimestre y las proyecciones del cuarto indican que el cierre sería mejor de lo esperado.
Cuáles son las cifras y claves del cierre de 2015 y el futuro 2016?
1. 2015, La economía cerrará el año con un crecimiento del 3,1%. Como lo anticipamos desde el inicio del segundo semestre, la economía colombiana cerrará el año con una tasa de crecimiento del 3,1%. Los sectores de mayor crecimiento serían los de construcción (6%) y el de menor crecimiento sería la industria. En los sectores de demanda, el mayor crecimiento anual esperado para 2015 estaría en formación bruta de capital con 4.6% y el menor en exportaciones con -3.9%.
Fuente: Cálculos y proyecciones equipo EA. 2016, cifras provisionales
2. 2015, Cuarto trimestre, crecimiento del 3,7%. Esta proyección se revisó al alza en nuestros últimos cálculos, teniendo en cuenta los buenos resultados del tercer trimestre. Para el cuarto trimestre de 2015 se espera que el crecimiento esté jalonado por el sector construcción, con una tasa de 10.3%, mientras el sector menos dinámico sería minería, con un 0.4%. . Por el lado de la demanda, el mayor crecimiento en el cuarto trimestre de 2015 sería el del sector de formación bruta de capital, con una tasa de 6.1% y el menor el de importaciones con un -7.7%.

Fuente: Cálculos equipo económico EA
3. 2016, crecimiento en torno al 3,6%. Los pronósticos para 2016 son más optimistas que los pensados hace meses, aunque varios factores pueden representar algunos riesgos para la economía como los menores ingresos fiscales, el menor ritmo de ejecución de las administraciones locales por estar empezando y contar con menos recursos de regalías, el alza en las tasas de interés y el ajuste en el consumo de los hogares. El perfil esperado por trimestres apunta a mejoras consecutivas hasta alcanzar tasas por encima del 4% en el segundo trimestre de 2016, siendo la construcción el sector más dinámico.
4. 2016, inflación del 5,9% e inflación básica del 5,2%. Aunque las proyecciones muestran que la tasa más alta de inflación se alcanzaría en diciembre de 2015 y luego esta variable iniciaría una senda moderada de descenso, la inflación total cerraría el año 2016 con un valor de 5,9%, superior al límite superior de 5,4% fijado por el Banco de la República.
Con la contingencia de una inflación récord en diciembre de este año en alimentos, se revisan al alza nuestras previsiones para la inflación a diciembre de 2015 hasta 6,6% y la básica el 5.1%. Así mismo, se espera que la inflación de alimentos siga aumentando hasta una tasa del 10.3%, mientras la inflación más baja estaría en productos energéticos (3.4%).
Así, con unas expectativas para 2016 de 5.2% en la inflación básica, y de 4.1% en el crecimiento del PIB, indican que los sucesivos aumentos aplicados por el Banco de la República en la tasa de intervención (hasta el 5.5%), podría mantenerse durante todo 2016, aunque se mantiene una leve presión para que aumentar la tasa de intervención. Los datos de diciembre, en especial la publicación del crecimiento en el tercer trimestre de la próxima semana, serán determinantes para fijar la estrategia futura de control de inflación de cara al 2016.
5. 2016, tasa de intervención alcanzaría el 6%. El ajuste de las tasas de interés tiene como propósito encarecer el crédito para moderar la demanda y por esta vía afectar los precios del mercado. Desde esta perspectiva, el control de la inflación será la prioridad más allá del crecimiento económico y si los precios no reaccionan, el ajuste se tornará más fuerte del imaginado.
6. 2016, cuál será la senda del consumo de los hogares?. Existen factores que pueden no estar siendo recogidos suficientemente por los modelos, como el impacto de la tasa de interés (costo del crédito) en el consumo y la financiación de las empresas. De igual manera, la inflación y la carga financiera de los hogares están afectando el ingreso real, por lo que el consumo puede estar más afectado de lo que se piensa.
7. La ejecución de las obras civiles entrará en fases de mayor demanda a la cadena de proveeduría. Esta variable podría fortalecer variables como la inversión, pues con devaluación o en medio de un menor crecimiento, la actividad de las obras ya contratadas demanda equipos y materias primas que pueden compensar el debilitamiento de otras actividades.
8. 2016, Mayor impacto del ajuste en el gasto del gobierno. Hay que tener en cuenta que en 2015 el recaudo del gobierno mostró todavía buenos resultados pues proviene de los estados financieros de las empresas que operaban en un ambiente de precios del petróleo favorables y las regalías que se ejecutaron en 2015 provenían de un 2014 de bonanza. En 2016 el panorama es diferente, el ajuste del gasto del gobierno podría tener un efecto mayor, por lo que a pesar de la regla fiscal, la reducción de los ingresos del petróleo se verá fuerte en las regalías y el gasto en las regiones, que deberán diseñar sus planes con menos presupuesto y que en su primer año de gobierno, además, reducen su ejecución mientras se aprueban en las instancias respectivas los planes de desarrollo.
9. 2015-2016, Economía mundial, en crecimiento pausado. En el plano internacional las expectativas de crecimiento mundial anual para 2015 son moderadas: en la zona euro se mantienen en el 1.5% según el FMI; en Estados Unidos empeoran hasta el 2.6%.
Para 2016 también empeoran las previsiones para Estados Unidos y se mantienen para la Eurozona. Respecto a la inflación, en Estados Unidos y la Eurozona se espera que se mantenga levemente por encima de cero. Las expectativas para la tasa anual en 2016 se reducen en Estados Unidos hasta el 1% y empeoran en Colombia hasta el 3.5%. En suma, para 2016 se espera una demanda mundial y de materias primas débil frente a un dólar fuerte. La debilidad del peso contrarrestaría la reducción de los ingresos por exportaciones y los bajos precios de las materias primas denominadas en dólares.

La inflación y el crecimiento en 2016
La inflación y el crecimiento en 2016

En 2016 la economía colombiana enfrentará el reto de crecer en un entorno complejo. Con una economía mundial en bajo crecimiento, tasas de interés internas al alza y la inflación que según nuestras predicciones continuará siendo un desafío para la política económica, el panorama para la inversión y el consumo no está despejado.
Qué implicaciones tendrá este conjunto de variables en el crecimiento económico?
Colombia ha mantenido una dinámica de crecimiento superior al promedio de la región, pero su desaceleración también ha sido importante. La situación de la economía mundial, manifiesta en una recuperación de Europa y Estados Unidos combinada con una ralentización de China, pone a dudar a los mercados sobre el resultado neto del crecimiento, al punto de que la reserva federal de los Estados Unidos no aumentó su tasa de interés y China aplaudió la medida.
En este pulso de colosos, las señales negativas son las que predominan por el momento: los menores precios del petróleo-productos agrícolas y la desaceleración del comercio mundial son las más elocuentes. En países como Colombia, la menor disponibilidad del capital, manifiesta en menores flujos de inversión extranjera, un mayor costo de financiación en dólares por cuenta de la devaluación y tasas de interés internas al alza por la necesidad de controlar la inflación.
El entorno internacional
El informe de perspectivas de la economía mundial a octubre de 2015, señala el bajo nivel de crecimiento de la productividad global, derivado de la caída en la inversión después de la crisis de 2008. Superar el desafío de la productividad es una tarea que se dificulta en una coyuntura como la actual: en la conferencia del Fondo Monetario Internacional, realizada la semana anterior, la directora de este organismo, Christine Lagarde, señala que la evolución de la economía mundial dependerá de la gestión que las economías avanzadas y en desarrollo realicen en los meses venideros en tres aspectos: la gestión de las transiciones económicas,de los efectos de contagio y de la cooperación internacional[1].
Identifica tres tipo de transiciones económicas: el desplazamiento de China hacia un nuevo modelo de crecimiento, la normalización de la política monetaria de Estados Unidos y el ajuste a un ciclo prolongado de precios bajos de materias primas. Para esto se promueve el respaldo de la demanda a través de la política monetaria y fiscal, la estabilidad financiera y las reformas estructurales.
Para la mitigar los efectos de contagio se propone atacar la acumulación de deuda empresarial y de deuda en moneda extranjera. Finalmente, la cooperación internacional se hace un factor clave por la incapacidad de los países de manejar por sí sólos las crisis de refugiados, el cambio climático y el desarrollo internacional. Esta entidad pronostica que la economía mundial crecerá 3,1% en 2015 y 3,6% en 2016.
Colombia
La menor demanda externa y una menor disponibilidad de financiación son aspectos importantes que dificultan la dinámica de la producción y el consumo en Colombia.
En el panorama interno elementos distintos emergen en nuestra economía. Tasas de inflación al alza, deuda externa privada y la pública creciendo para financiar los compromisos adquiridos en épocas de bonanza. Una cartera de créditos que crece a tasas controladas.
Al inicio del año las predicciones internas de Economía Aplicada mostraban una inflación para 2015 cercana al 4,9% con una tendencia creciente en el segundo semestre. Por lo atípico de esta situación[2], el equipo debatió sobre estos resultados, pero los datos observados han venido dando la razón a las cifras proyectadas. La evolución de la cifra de inflación en los últimos meses mostró tendencias distintas a las esperadas por cuenta de la persistencia del fenómeno del niño y de factores que generan presión sobre los costos como la devaluación, que ha marcado un comportamiento diferente al de los últimos años, en los cuales los fenómenos climáticos se concentraban en el primer semestre y el dólar era favorable a los costos industriales.

Fuente: DANE
Con la información observada hasta septiembre, las previsiones de inflación total para 2015 se sitúan en 4,8%. Con una cifra de inflación básica del 4% y un crecimiento del PIB en 3%, se mantiene la presión para que el Banco de la República siga aumentando la tasa de intervención por encima del actual 4,75% antes de finalizar el año.

Fuente: DANE y Proyecciones Equipo Económico Economía Aplicada
Nuestras proyecciones indican que la inflación anual media para el 2016 se mantendría invariante respecto a la de 2015, es decir entre 4.8 y 4.9%. En 2016, nuestras previsiones para octubre muestran que con unas expectativas para 2015 de 4% en la inflación básica y de 3% en el crecimiento del PIB, aumenta la presión para que el Banco de la República aumente la tasa de intervención por encima del 5.0% hasta la primera mitad de 2016.
Crecimiento
En 2016 la economía colombiana tendrá fuerzas importantes que impulsarán su crecimiento. Los proyectos de infraestructura, principalmente los asociados a las autopistas de la prosperidad consolidarán su ejecución. La producción industrial que sustituya el consumo importado también tendría una recuperación y actividades con importante peso en la industria y el PIB como las de refinación de petróleo, recibirán un impulso con la reapertura de la refinería de Cartagena.
No obstante, nuestra proyección de crecimiento también ha sido revisada a la baja para 2016, pues la demanda mundial continúa en ajuste y el consumo interno se controla con tasas de interés mayores. La disponibilidad de crédito será un reto muy importante para nuestra economía: de acuerdo con el Ministerio de Hacienda, las necesidades de financiación de solamente los primeros nueve proyectos de infraestructura 4g, duplican la cartera actual del sistema financiero dirigida a infraestructura, lo que exige un crecimiento grande en recursos para suplir las necesidades de la infraestructura y los demás sectores económicos.
Otros factores que nos llevan a pensar en un 2016 menos positivo de lo inicialmente planteado son que de continuar el precario desempeño del comercio-demanda mundial, se afectarían nuestras exportaciones. Todos estos factores nos llevan a concluir que en 2015 la economía colombiana registrará un crecimiento del 3% y en 2016 uno del 3,5%.

Fuente: Fondo Monetario Internacional y proyecciones EA
[1] En años anteriores los precios de los productos agrícolas crecían menos en el segundo semestre.
[2] http://www.imf.org/external/mmedia/view.aspx?vid=4543141567001
La economía mundial y proyecciones económicas para Colombia 2015-2016
Proyecciones económicas para Colombia 2015-2016 (I)

El equipo económico de Economía Aplicada presenta sus proyecciones de crecimiento, en las cuales se observa que aunque en el corto plazo el desempeño de la economía mundial sumado al impacto del precio del petróleo tendrán efectos negativos y fuertes en rubros como las exportaciones y sectores como la minería y algunos servicios, el resultado del agregado podría ser menos pesimista de lo que se cree en los años venideros.
La economía mundial: contexto con impactos
La caída que registró la economía mundial en 2009, del -0,6%, hace ya cinco años, ha sido una de las más fuertes en la historia económica mundial, reponerse no ha sido fácil para ningún país. Como se observa en el gráfico, registró en entre 2004 y 2007 una tasa de crecimiento promedio del 5% anual, mientras después de la crisis de 2008-2009 el promedio no ha superado el 3,8%. Las proyecciones presentadas por el FMI, son de 3,5% en 2015 y 3,8% en 2016, evidenciando que la situación no será distinta en el futuro inmediato.

Fuente: FMI
La economía mundial sufrió en estos años los efectos de un dólar devaluado, una medida a la que se sumaron tasas de interés de la FED cercanas a cero por más de 4 años. Aunque los anuncios de subida de tasas de la FED completan más de un año de realizados, este país no los ha concretado y aun así han causado un fuerte impacto en flujo de capitales y del dólar en el mundo, que se ha apreciado frente al resto de monedas del mundo desde junio de 2014 (es decir, el resto de monedas se han devaluado frente al dólar).

El menor dinamismo en el crecimiento se dio en todos los países. Como se observa en el siguiente gráfico, si bien China registró en los últimos años un crecimiento superior al promedio de las economías desarrolladas, (8,5% frente al 3,8% del promedio de economías del mundo), también se observó en el PIB de este país un descenso año a año desde 2010 en donde pasó de crecer 10,3% anual en 2010 a 6,8% estimado para 2015. Las cifras 2015 que se conocen de este país dan cuenta de caídas muy fuertes en la demanda de importaciones y una menor dinámica económica. Como la economía China está orientada a las exportaciones, la menor demanda mundial también le ha pegado, el comercio mundial se redujo en los últimos años por China y también, y de manera más fuerte aún, en los países desarrollados. Con una menor demanda de las economías industrializadas, el país asiático ha redefinido su política económica hacia el desarrollo del mercado interno.

Fuente: FMI.
En contraste con el tímido crecimiento de los países desarrollados, en América Latina el desempeño fue positivo hasta 2013 y en Colombia aún más. La tendencia de los inversionistas a invertir en activos seguros generó un crecimiento en los precios del oro muy importantes hasta 2013, con importantes ingresos para nuestro país, rico en este mineral. China, aunque creció menos cada año, mantuvo tasas muy superiores al promedio mundial y su demanda de materias primas impulsando los precios del petróleo, el carbón y las materias primas agrícolas. Esta situación cambió desde mediados de 2014, sumándose el cambio estructural introducido en el mercado petrolero por Estados Unidos con la nueva tecnología fracking, que redujo a la mitad los precios internacionales del petróleo.
La evolución de la economía mundial y de los precios las materias primas ha tenido efecto sobre el crecimiento de América Latina, que fue muy dinámico hasta 2013 pero se ha desacelerado a un ritmo mayor al del resto de economías del mundo desde 2014. La proyección de crecimiento para la región es de 0,9%. Colombia no es ajena a esta tendencia, con un efecto exacerbado por su fuerte dependencia del petróleo. Como se observa en el gráfico, mantiene una tasa de crecimiento superior al promedio pero un punto de quiebre en su crecimiento de 2015.

Fuente: FMI
La evolución de la economía mundial en los próximos dos años estará caracterizada por dos fenómenos: el impacto de la desaceleración de China en la demanda y el comercio y el efecto de la devaluación en la actividad productiva de los países distintos a Estados Unidos[1]. Son dos variables con las que Colombia no contó en el pasado y que marcarán tendencias distintas para los sectores que hasta hoy venían siendo líderes del crecimiento.
Colombia recibirá entonces el impacto de diferentes fuerzas, un comercio mundial en ajuste por cuenta de la demanda China y unas economías más concentradas en su recuperación interna. En sentido contrario, se beneficiará de un tipo de cambio devaluado que hará de las exportaciones una fuente atractiva de ingresos para las empresas a nivel global. El Euro, el peso y un gran número de monedas del mundo se están devaluando frente al dólar. En Colombia el impacto del flujo de capitales sobre el tipo de cambio tiene un ingrediente adicional asociado a los precios del petróleo, elevando la tasa de cambio real de las exportaciones no tradicionales.
Proyecciones 2015-2016
Teniendo en cuenta la información disponible hasta junio, nuestra previsión para el crecimiento del PIB en 2015 es de 3.5%. En tasa anual, la previsión para el segundo trimestre es de 3.6%, jalonada principalmente por el crecimiento en la "construcción" del 7.4%. De hecho, se espera que este sector sea el más dinámico en el crecimiento de 2015 con una tasa del 6.9% al cierre del año, por cuenta de las obras civiles. También se destaca la estabilidad del crecimiento en los sectores "financiero, actividades inmobiliarias y servicios a las empresas", y "comercio, reparación, restaurantes y hoteles", con tasas anuales previstas alrededor del 4% y 5% respectivamente.

Fuente: Proyecciones equipo económico Economía Aplicada
Sin embargo, en estos crecimientos es preciso anotar que habría diferencias entre subsectores. En el crecimiento del sector financiero, inmobiliario y servicios a las empresas, se observaría cierta desaceleración en algunas ramas como consultoría y asesoría en materia de gestión. En “comercio, restaurantes y hoteles” se destaca la evolución de turismo, que se beneficia de la fuerte devaluación del peso y ha registrado crecimientos importantes en sus niveles de ocupación. Un desempeño más discreto se observa de momento en restaurantes y el comercio al por menor.
Por el contrario, después de la caída del 2.1% del primer trimestre de 2015, no se espera que la "industria manufacturera" vuelva a crecimientos del 2% hasta el último trimestre de este año. Para la industria hemos proyectado un crecimiento del 2,5% en 2016, por diferentes razones. La refinería de Cartagena está previsto sea reabierta en el segundo semestre de 2015 y al iniciar a crecer su producción anularía el fuerte efecto que la baja producción de este sector ha generado en la estadística agregada de la industria. La devaluación estimulará las ventas de la industria, más por el encarecimiento de los productos importados que por las mayores exportaciones, que se mueven en un mercado mundial complejo. No obstante, Estados Unidos representa el 35% de las ventas no tradicionales del país y contamos con un tipo de cambio real favorable frente a esta economía, lo que puede impulsar las ventas a este destino en los años venideros. Los mercados internos de Europa y Estados Unidos se recuperan, lo cual podría ser también una buena señal para nuestros productos.
Por su parte, los "servicios sociales, comunales y personales" mantendrían la senda decreciente desde el 7,4% alcanzado en el primer trimestre de 2014 hasta el 1.8% esperado en el cuarto trimestre de este año.
En 2016, se espera que si bien sectores como la agricultura, la minería y el comercio, registren menores tasas de crecimiento frente al 2015, otros retomarán un buen aporte al crecimiento como la construcción de obras civiles, la industria manufacturera, el sector transporte, el financiero y los servicios en general.
PIB por el lado de la demanda
Por el lado de la demanda, se espera que las exportaciones mantengan un crecimiento moderado que podría volver a números negativos en el segundo semestre de 2015 (con tasas anuales por debajo del -4%). Sin embargo, esta caída se verá compensada por un crecimiento también negativo de las importaciones. En cuanto al consumo de los hogares, se espera que su crecimiento se siga debilitando hasta el cuarto trimestre de este año, cuando alcanzaría una tasa anual del 1.4%, mientras el consumo final del gobierno marcaría una tasa mínima del 1.5% en el segundo trimestre de este año para recuperarse en el segundo semestre. Por el contrario, se espera que la formación bruta de capital mantenga tasas de crecimiento del 8% en 2015 y 2016.

Fuente: Proyecciones EA
Quizá la variable más compleja de nuestra proyección son las exportaciones. Las estimaciones nos muestran descensos importantes en 2015 y sobre todo en 2016, debido al gran peso que el petróleo tiene en el agregado exportador. Sin embargo, la fuerte devaluación del peso ha comenzado a estimular la contratación en los sectores exportadores, tendencia que podría tener un impacto importante en las exportaciones industriales. Para las exportaciones agrícolas no son los mejores tiempos, pues los precios internacionales de los productos básicos se ajustan.
Inversión continuará siendo fuente de crecimiento. Por el lado de la demanda, la inversión, manifiesta en la formación bruta de capital fijo FBK (tierras, edificios y maquinaria) sería la protagonista del crecimiento, con un crecimiento del 8,5% en 2015 y de 8,9% en 2016, a lo que contribuirá el desarrollo de las concesiones 4G. Los segmentos que fueron protagonistas como el consumo de los hogares y del gobierno, tendrían proyecciones de crecimiento del 2,3% y 2,1% en 2015, muy bajas frente a sus resultados históricos, con una recuperación en 2016.
[1] Que ve apreciar su tipo de cambio frente a las monedas del mundo.


